Termina la restauración de 386 hectáreas de minas de carbón en León: 20,7 millones para devolver la vida a la tierra
Concluyen las obras de restauración ambiental de antiguas explotaciones mineras de carbón en Tremor de Arriba (León). Se han invertido 20,7 millones de euros para recuperar 386 hectáreas y favorecer usos forestales, ganaderos y recreativos.
Pues sí, señores, por fin se han terminado las obras para arreglar el desaguisado que dejaron las minas de #carbón en Tremor de Arriba, en el municipio de Igüeña (León).
Han sido 386 hectáreas de terreno, que no es poco, y se han invertido 20,7 millones de euros para devolverle la vida a esa zona. Y ojo, que el dinero ha salido de una mezcla: parte del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (esos fondos europeos) y parte de la propia Comunidad de Castilla y León.
Vamos, que no ha sido gratis, pero merecía la pena.
Para los que no lo sepan, aquello era un auténtico desastre. Durante décadas, la minería del carbón fue el motor de la comarca. Miles de familias vivían de ello, pero cuando la mina cerró, se quedó un paisaje hecho polvo: escombreras, agujeros, ríos contaminados… Vamos, un erial.
Y no solo eso, sino que también había peligros, como bocaminas abiertas o terrenos inestables. Así que el Instituto para la #Transición Justa y la Junta se pusieron manos a la obra en 2021 con un convenio, y ahora, cinco años después, se han acabado los trabajos.
¿Qué se ha hecho exactamente? Pues un montón de cosas. Primero, movieron nada menos que 3,69 millones de metros cúbicos de tierra para remodelar el terreno. Luego construyeron más de 7,5 kilómetros de pistas y una nueva red de drenajes y lagunas. Pero lo más vistoso es la reforestación: han plantado más de 135.000 árboles autóctonos en más de 200 hectáreas. Robles, encinas, fresnos… los de toda la vida. Y todo pensando en que sirva para algo: para que los ganaderos puedan pastar, para que los apicultores tengan colmenares, y para que la gente pueda ir a dar un paseo o hacer turismo.
Además, han desmantelado infraestructuras mineras viejas y han cerrado 33 bocaminas para que nadie se caiga o se meta donde no debe. También han construido cuatro cortines tradicionales para proteger las colmenas, refugios para el ganado, abrevaderos y pasos canadienses. Todo eso se ha entregado a los ayuntamientos para que lo gestionen.
Y no solo eso: se han preocupado de conservar un yacimiento de fósiles que había por allí, y han puesto señalización para que los visitantes sepan lo que están viendo.
León era una de las principales cuencas hulleras de España
Porque, ojo, que la historia minera también merece ser recordada. De hecho, a principios del siglo XX, #León era una de las principales cuencas hulleras de España, con decenas de minas y miles de empleos. Pero la competencia del carbón extranjero, las normativas ambientales y el cierre de centrales térmicas fueron acabando con el sector. Ahora, con estos proyectos, se busca dar un nuevo uso a esas tierras que tantos años dieron de comer.
En total, con esta obra, ya son más de 1.100 hectáreas recuperadas en la provincia de León, sumando las restauraciones de la Gran Corta de Fabero, Torre del Bierzo y Villagatón. Casi 68 millones de euros invertidos en total. No está mal, ¿eh? El objetivo es que esas comarcas, que tanto sufrieron con el cierre de las minas, tengan un futuro digno. Y eso, al final, es justicia. Porque si algo tiene este país, es que cuando se pone, hace las cosas bien. Ahora toca disfrutar de esos montes renovados y, quién sabe, igual hasta algún negocio rural sale adelante.