Zaragoza pone orden y seguridad en las fiestas vecinales: nueva instrucción única para pabellones de Barrios Rurales y Miralbueno

Zaragoza pone orden y seguridad en las fiestas vecinales: nueva instrucción única para pabellones de Barrios Rurales y Miralbueno

La ciudad unifica criterios para el uso de pabellones socioculturales en barrios rurales y Miralbueno, obligando a seguros, control de aforo y medidas de seguridad para eventos, con plazos y requisitos claros para organizadores.

Zaragoza ha unificado en una misma instrucción las condiciones para usar los pabellones socioculturales de los #barrios rurales y Miralbueno, con la idea clara de que las fiestas, actos y actividades se hagan con la mayor garantía de #seguridad posible.

La norma, aprobada el 30 de abril, recuerda a los organizadores la obligación de contratar seguros, servicios de vigilancia y sistemas de control de aforo.

Todo ello busca que la gestión de las solicitudes sea más rápida y que los criterios sean idénticos para todos, de forma que la seguridad y la accesibilidad cultural lleguen a más vecinos.

El consejero de #Participación Ciudadana y Régimen Interior, Alfonso Mendoza, explicó que la instrucción no crea normas nuevas, sino que concreta y homogeniza criterios ya existentes para facilitar su uso por parte de asociaciones y comisiones de festejos.

Es decir, se busca que la normativa supere diferencias entre barrios y que las asociaciones sepan exactamente qué se exige para organizar un evento. Esto se explicó en el último Consejo de Alcaldes de Barrios Rurales, celebrado el 23 de marzo, donde se presentó tanto la parte administrativa como la técnica.

Además, Mendoza añadió que las condiciones siguen lo regulado a nivel autonómico, pero se presentan de forma clara y homogénea para facilitar el proceso.

La instrucción establece que la tramitación de las solicitudes debe empezar con la presentación del permiso con al menos treinta días de antelación.

Si el aforo es igual o inferior a 50 personas, el plazo se reduce a dos semanas. Los organizadores deben adjuntar una memoria explicativa con las actividades previstas, especificando en qué consisten, la fecha, el horario y el aforo estimado.

Todo está pensado para que cada evento tenga una hoja de ruta clara y para evitar sorpresas de última hora.

En cuanto al control de aforo, la normativa es tajante: los organizadores deben disponer de sistemas de control de aforo, admisión y seguridad privada según la capacidad del recinto.

Si el aforo es inferior a 250 personas, basta designar a una persona responsable del control. A partir de 250 asistentes ya se exige contratación de personal de admisión y vigilancia, y los requisitos cambian si se vende alcohol. Si el aforo supera las mil personas, además se exige un sistema automático de control de aforo y cámaras de videovigilancia.

Es obligatorio presentar el seguro de responsabilidad civil y comunicar previamente la actividad a Salud Pública a través de la comisión de fiestas o la asociación vecinal organizadora

Para comidas populares como paellas, bocadillos o chocolatadas, es obligatorio presentar el seguro de responsabilidad civil y comunicar previamente la actividad a Salud Pública a través de la comisión de fiestas o la asociación vecinal organizadora.

En lo relativo a los menores, los menores de 16 años solo pueden entrar acompañados por sus progenitores o una autoridad familiar y deben estar identificados para evitar la entrada al consumo de alcohol.

Además, solo pueden permanecer durante las actuaciones en directo y deben abandonar el recinto al terminar.

La seguridad no se queda ahí: todas las actividades deben aplicar medidas de prevención frente a agresiones sexuales y fomentar un ocio seguro. Si el organizador no tiene un protocolo propio, puede adherirse al protocolo municipal del Ayuntamiento. Antes del inicio, el recinto debe pasar una inspección previa. También se prohíbe el uso de máquinas de humo, pirotecnia fría o de interior y cualquier dispositivo que pueda interferir con el sistema de detección de incendios.

Sobre el seguro de responsabilidad civil, la cobertura depende del aforo autorizado, oscilando entre 150.000 y 1,5 millones de euros. Como referencia, para actos de 100 personas se exigen 300.000 euros; para 300 asistentes, 600.000 euros; para 700, 900.000 euros; y para 1.500 asistentes, 1,2 millones de euros. Este seguro debe contratarse antes de la celebración y presentarse junto con la solicitud. Si hay comidas organizadas por empresas de cátering o se gestiona una barra, también es obligatorio aportar el seguro correspondiente. Si hay mercadillos o exposiciones, habrá que facilitar un listado de puestos, vendedores y productos. Si se venden productos alimentarios, también hay que comunicarlo previamente a Salud Pública.

En cuanto a tasas, la norma establece que los organizadores deben pagar una tasa municipal cuando la actividad genere ingresos (venta de entradas o explotación de la barra).

Aun así, quedan exentas las asociaciones vecinales, las comisiones de festejos y las entidades sociales sin ánimo de lucro que desarrollen actividades culturales o sociales de interés vecinal, siempre que los ingresos se destinen íntegramente a cubrir los gastos.

Según Mendoza, la mayoría de las cesiones de uso aprobadas hasta ahora han estado exentas de pago.

Históricamente, #Zaragoza ha buscado fortalecer la participación vecinal manteniendo unos estándares de seguridad que permitan disfrutar de la cultura local sin riesgos.

Esta instrucción se inscribe en esa línea, con el objetivo de simplificar trámites, unificar criterios y garantizar que las fiestas en los barrios cuenten con las medidas necesarias para que todo el mundo pueda participar con tranquilidad y conocimiento claro de lo que se exige para organizar cada evento.

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