Zaragoza y Lishui cierran un marco de cooperación que busca inversión, empleo y tecnología

Zaragoza y Lishui cierran un marco de cooperación que busca inversión, empleo y tecnología

La alcaldesa de Zaragoza y el alcalde de Lishui firman un Acuerdo Marco para impulsar la economía, el intercambio empresarial y proyectos sostenibles entre ambas ciudades.

Zaragoza y la ciudad #china de #Lishui avanzan en su relación institucional con la firma de un Acuerdo Marco de Cooperación Económica y Comercial, celebrado hoy entre la alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, y su homólogo de Lishui, Zhu Linsen.

Este documento no es un simple trámite; busca crear un mecanismo permanente de colaboración entre ambas ciudades para hacer realidad proyectos concretos que generen empleo, impulsen la #inversión y faciliten la transferencia de tecnología.

En la práctica, el acuerdo prioriza el intercambio empresarial, la cooperación tecnológica y las inversiones en zonas como tecnología verde, fabricación inteligente, productos agrícolas ecológicos y turismo cultural.

La firma de este marco se enmarca en la línea de trabajo iniciada en 2024, cuando #Zaragoza y Lishui formalizaron su primera conexión mediante un memorando de entendimiento.

Hoy, ese primer paso da un salto al introducir una estructura estable que permita avanzar de forma continua en ámbitos como la economía, el comercio, la cultura, la educación, el turismo, la ciencia y la tecnología, el deporte, la salud y las industrias culturales.

La alcaldesa Chueca explicó que este Acuerdo Marco representa “un paso más” en la estrategia de la ciudad para buscar resultados reales: inversión, empleo, innovación y alianzas empresariales duraderas.

A su juicio, Lishui aporta un perfil estratégico gracias a su modelo de desarrollo sostenible y a políticas medioambientales que encajan con proyectos que ya se desarrollan en Zaragoza, como la integración de corredores verdes urbanos, las comunidades energéticas o la producción fotovoltaica municipal.

La reunión y la firma se enmarcan dentro de una visita institucional de cuatro días a Zaragoza, propuesta por la alcaldesa en abril pasado. La delegación china está encabezada por Zhu Linsen y cuenta con representantes como She Xiaojun (alcalde del Condado de Qingtian), Wang Shiqiang (miembro de la Comisión Municipal de Desarrollo y Reforma de Lishui), Chen Maorong (director de la Oficina Municipal de Asuntos Exteriores), Ji Gaofeng (director del Centro de Desarrollo Deportivo de Lishui) y Lan Xuejun (subdirector de la Oficina de Economía y Tecnología de la Información).

El vínculo entre Zaragoza y Lishui cuenta con una base social significativa. En Zaragoza conviven más de 6.100 ciudadanos chinos, dentro de una comunidad que, a nivel nacional, supera las 160.000 personas. Una parte destacada procede de Zhejiang, especialmente de Qingtian y Lishui, lo que facilita redes empresariales y familiares que ya operan con cierta fluidez entre ambas orillas.

Esta realidad humaniza la cooperación y facilita la llegada de inversiones o proyectos conjuntos.

Lishui, situada al suroeste de Zhejiang, tiene una población de alrededor de 2,5 millones en su núcleo administrativo y supera los 9 millones cuando se mira toda su área prefectural.

Su conexión con Zaragoza no es casual: el municipio es visto como un puente hacia mercados internacionales y una plataforma para iniciativas en sostenibilidad

Su conexión con Zaragoza no es casual: el municipio es visto como un puente hacia mercados internacionales y una plataforma para iniciativas en sostenibilidad, logística, agroalimentación y turismo cultural.

En los últimos años, Zaragoza ha visto el valor de estas relaciones, pasando de hermanamientos simbólicos a acuerdos con resultados tangibles para la economía local y su tejido empresarial.

La ciudad china se ha destacado como parte de un nuevo modelo de cooperación internacional promovido por Zaragoza, orientado a resultados económicos y a alianzas empresariales.

Este enfoque contrasta con enfoques más ceremoniales y busca convertir la presencia china en Zaragoza en una oportunidad de negocio real, con mecanismos que faciliten la inversión y la creación de empleo.

En este contexto, Lishui es conocida como la “Green Valley” de Zhejiang, una etiqueta que subraya su apuesta por la sostenibilidad y la economía verde, áreas en las que Zaragoza ya ha puesto énfasis a través de proyectos locales y colaboraciones regionales.

Para entender la magnitud de este movimiento, conviene recordar que desde 2023 Zaragoza ha intensificado su presencia institucional y económica en China, con acuerdos con ciudades y regiones estratégicas.

Un ejemplo destacado es Jiaxing, con un convenio firmado en junio de 2023 que ya está generando encuentros empresariales, contactos comerciales e implantes industriales en sectores como fabricación inteligente, energía solar y logística internacional.

También han existido tratos con Nanjing o Weihai, que han abierto vías de cooperación en inversión, innovación, turismo, educación y relaciones empresariales, reforzando la idea de Zaragoza como plataforma logística y tecnológica en el sur de Europa conectada con Asia.

Si bien estos acuerdos se mueven en el terreno de las oportunidades, el tono común es claro: se buscan resultados concretos para la ciudad, con inversiones que creen #empleo estable y proyectos que impulsen la innovación.

En esa línea, Chueca subrayó la necesidad de fortalecer vínculos con socios estratégicos para hacer de Zaragoza un polo de desarrollo que combine estabilidad institucional, talento local y una logística capaz de competir en un escenario global cada vez más interconectado.

En síntesis, este nuevo Acuerdo Marco entre Zaragoza y Lishui no es una simple formalidad; es una herramienta para convertir la relación en una fuente de crecimiento real.

Si todo sale como se propone, la colaboración podría traducirse en más inversión, más empleo y una cooperación tecnológica que ayude a la ciudad a multiplicar sus capacidades en sectores clave de la economía del siglo XXI.

La historia reciente ya ha mostrado que cuando las ciudades se abren y se organizan para trabajar juntas, los beneficios llegan en forma de proyectos, oportunidades y crecimiento para la gente de a pie.

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