Zamoray Pignatelli: 259 espacios inspeccionados y un plan para ganar seguridad y habitabilidad en Zaragoza
Aragón Urbanismo 19 March, 2026

Zamoray Pignatelli: 259 espacios inspeccionados y un plan para ganar seguridad y habitabilidad en Zaragoza

El Ayuntamiento de Zaragoza cierra el Plan Especial de Inspección de Edificios en Zamoray Pignatelli con un balance detallado sobre el estado de inmuebles y las medidas necesarias para mejorar la seguridad y la convivencia.

Zaragoza ha puesto punto final al #Plan Especial de Inspección de Edificios en la zona de Zamoray Pignatelli y el Casco Histórico, tras completar la revisión de 240 inmuebles y 19 solares vinculados a este ámbito.

El objetivo claro de estas actuaciones ha sido analizar el deber de conservación y asegurar la #seguridad y la estabilidad de las construcciones para reducir, en lo posible, situaciones de inseguridad que puedan afectar a vecinos y transeúntes.

Este trabajo ha sido coordinado por el Servicio de Inspección Urbanística del Ayuntamiento y ha contado con un equipo técnico formado por cuatro arquitectos técnicos y dos arquitectos, con el apoyo de personal jurídico y administrativo y la colaboración de la Policía Local.

Todo comenzó hace diez meses cuando se dio inicio a un proceso que dividió el barrio en 14 tramos para facilitar las visitas y el trabajo de campo, con el objetivo de revisar cada inmueble y cada servicio común que deba mantenerse en condiciones adecuadas.

Por la ley, corresponde a los propietarios responder de la conservación, seguridad y habitabilidad de sus #edificios y servicios comunes. La inspección técnica de edificios, la ITE, es una obligación que debe cumplirse cada 50 años y después a intervalos de 10 años, una norma que intenta que las viviendas no se conviertan en riesgo para sus ocupantes o para la vía pública.

Pero en Zamoray Pignatelli, por la antigüedad de las estructuras, las condiciones sociales y las preocupaciones de vecinos y grupos políticos, era necesario hacer un análisis exhaustivo y ordenado.

Entre las conclusiones, el informe final detalla que se han inspeccionado 259 espacios en total, contando 240 inmuebles y 19 solares. Se ha excluido la finca de la calle Cerezo 39 por encontrarse actualmente en un proceso judicial de ruina, y hubo un inmueble que no se pudo visitar por la oposición de sus moradores, además de otros tres casos que no se completaron al 100 por problemas de acceso.

Si se atiende a los 235 edificios evaluados al 100 por ciento, se encuentra que 60 estaban en un estado perfecto, 168 presentaban patologías que requieren intervención y 7 terminaron con una providencia por grave riesgo, en algunos casos con desalojo, como ocurrió en las direcciones Ramón Pignatelli 72-74 y Zamoray 13, donde se llegó a decretar la ruina inminente.

Independientemente de las incidencias, se ha detectado un incumplimiento de la obligación de registrar la #ITE favorable en los casos que corresponde, con solo un poco más de la mitad de las edificaciones en regla, concretamente un 52,51 por ciento.

En los 168 edificios con incidencias, se han clasificado 101 con prioridad normal, 31 con prioridad media y 36 con prioridad alta. Entre las patologías más habituales destacan las humedades en casi la mitad de los inmuebles, un 49,03 por ciento; problemas en la red de saneamiento alrededor de un 35,91 por ciento; daños en cubiertas en un 35,52 por ciento; y la presencia de xilófagos en un 5,02 por ciento.

Si miramos los puntos donde estas patologías se aprecian más, las fachadas fueron afectadas en el 45,56 por ciento de las visitas y los balcones en un 28,57 por ciento.

También se señalan casos de fibrocemento en un 3,05 por ciento de las inspecciones, un material que por sus características exige especial atención.

En términos de complejidad y coste, los técnicos advierten que las incidencias estructurales son las más difíciles y caras de abordar, seguidas de las humedades.

El resto de patologías pueden variar mucho según el tamaño del área afectada, el tipo de daño, los materiales y los elementos que hagan falta para la reparación, además de las tecnologías que se empleen para ejecutar las obras.

Paralelamente, se han tramitado diligencias de archivo para aquellas edificaciones que están en proceso de rehabilitación o que cuentan con licencias urbanísticas para ello.

El consejero de Urbanismo

El consejero de Urbanismo, Infraestructuras, Energía y Vivienda, Víctor Serrano, ha subrayado que este tipo de situación no surge de golpe ni en pocos años.

Zamoray Pignatelli representa una zona en la que durante décadas faltó una estrategia clara, con lo que se hizo necesario concebir y ejecutar un Plan Especial que permitiera articular una respuesta estructurada.

Desde que el gobierno actual ganó las elecciones, se ha trabajado para aprobar definitivamente este plan en 2022 y, en apenas cuatro años, se han invertido unos 66,4 millones de euros en la zona.

Desglose de ese gasto: 2,3 millones en mejora de la vía pública y obras en zonas como la luz de la calle Agustina de Aragón y actuaciones subsidiarias; 6 millones en suelos para compras y expropiaciones; 29,1 millones en el Plan Especial de Vivienda, que contempla 125 viviendas; y otros 29 millones en una colaboración público-privada para crear la residencia de Pontoneros.

Según Serrano, existe un compromiso real de este gobierno con esta zona, pero advierte que no hay soluciones milagrosas ni efectos inmediatos. Es una trayectoria larga, condicionada también por factores sociales como la ocupación ilegal y la seguridad. En este sentido, la administración ha pedido una intervención y compromiso firmes por parte de las administraciones competentes para complementar el trabajo realizado y garantizar que las mejoras lleguen a los vecinos de forma duradera.

En resumen, el Plan Especial de Inspección de Edificios en Zamoray Pignatelli ha ofrecido un diagnóstico detallado y un marco de actuación que espera traducirse en edificios más seguros, más habitables y una convivencia más estable para los residentes y para la ciudad en su conjunto.

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