La alcaldesa de Zaragoza acompaña a dos cofradías en el Martes Santo: silencio, devoción y historia en las calles

La alcaldesa de Zaragoza acompaña a dos cofradías en el Martes Santo: silencio, devoción y historia en las calles

La alcaldesa Natalia Chueca acompañó a dos cofradías zaragozanas en el Martes Santo, destacando la importancia de la Semana Santa como patrimonio, tradición y manifestación de fe y vida social en la ciudad.

Este Martes Santo, la alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, salió a la calle junto a una auténtica galería de imágenes y tambores que dan cuerpo a la #Semana Santa de la ciudad.

Acompañó a dos #cofradías en un desfile que, más allá de lo religioso, muestra la memoria histórica y la vida social de Zaragoza.

La jornada arrancó con el traslado del Cristo del Refugio, una de las imágenes de mayor valor histórico y devocional de Zaragoza. Esta talla, venerada desde 1660 en la Capilla de la Santa y Real Hermandad de Nuestra Señora del Refugio y Piedad, está atribuida a Juan de Mesa o a alguno de sus discípulos del siglo XVII.

Está tallada en madera de pino policromada y representa a un Cristo muerto, de los llamados de tres clavos, con el paño de pureza anudado al lado izquierdo.

Su sobriedad, realismo y profunda expresividad la convierten en un símbolo poderoso de la tradición cofrade de la ciudad. La transferencia del Cristo del Refugio es uno de los actos más íntimos y conmovedores de la cofradía: una muestra de cómo se fusionan la tradición, el silencio y la recogida espiritual para recordar generaciones enteras la historia y la identidad de Zaragoza.

Después, la alcaldesa se desplazó al barrio de San Pablo para presenciar la salida de la procesión titular de la Cofradía de la Oración en el Huerto, uno de los momentos más esperados del Martes Santo.

Esta cofradía, fundada en el siglo XX, se distingue por su carácter popular y su fuerte implantación vecinal, así como por la riqueza de sus pasos y el sonido característico de tambores y bombos.

Su itinerario y la participación numerosa de hermanos y vecinos hacen de cada salida una verdadera fiesta de barrio que, a su vez, invita a toda la ciudad a acercarse a la vida litúrgica con un ritmo cercano y cercano a la gente.

El paso de la Oración en el Huerto destaca por la representación del pasaje evangélico de Getsemaní, cuando Jesús ora antes de su prendimiento, acompañado por un ángel.

Convoca a un nutrido público que vive la escena de forma colectiva: la pasión llega a las calles en un marco de convivencia que trasciende lo estrictamente religioso para convertirse en un elemento central de la vida cultural y social de Zaragoza

El carro, de gran valor artístico, convoca a un nutrido público que vive la escena de forma colectiva: la pasión llega a las calles en un marco de convivencia que trasciende lo estrictamente religioso para convertirse en un elemento central de la vida cultural y social de Zaragoza.

En esta procesión han procesionado también la Virgen de la Confortación y Jesús de la Oración.

La alcaldesa recordó la importancia de la Semana Santa como expresión viva de la religiosidad popular, del patrimonio y de las tradiciones de Zaragoza, valorando el trabajo de las cofradías y su capacidad para mantener viva una herencia que forma parte de la identidad de la ciudad.

También subrayó el compromiso de los cofrades y de la ciudadanía, que cada año hacen de la Semana Santa zaragozana una de las celebraciones más singulares de España, donde conviven historia, arte, devoción y vida vecinal.

En resumen, este #Martes Santo mostró a #Zaragoza en plena convivencia entre su pasado y su presente: una ciudad que sabe mirar hacia adelante sin perder la memoria de su patrimonio religioso y cultural, y que agradece a las instituciones y a la gente común su papel clave para que estas tradiciones sigan siendo un motor de cohesión, turismo y orgullo local.

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