El gobierno canadiense decide incorporar las sustancias PFAS a la lista de toxinas debido a sus efectos perjudiciales para la salud pública.

El gobierno federal de Canadá ha decidido incorporar las sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas, más conocidas como PFAS, a la lista oficial de sustancias tóxicas.
Esta decisión se origina por un incremento en la preocupación científica y pública respecto a los efectos nocivos de estas sustancias en la salud. Los PFAS son un grupo de miles de compuestos químicos sintéticos que se utilizan en una variedad de productos, desde envases de alimentos hasta ropa impermeable.
El ministro de Medio Ambiente y Cambio Climático, Steven Guilbeault, enfatizó que la iniciativa de regular estos químicos como un conjunto completo es un avance inédito en la legislación ambiental canadiense.
“No estamos evaluando una sola sustancia, sino toda una familia de compuestos. Nunca antes se había realizado algo así en nuestra legislación”, comentó Guilbeault durante una conferencia en Montreal.
Las sustancias PFAS son populares por sus propiedades resistentes al agua y al calor, lo que las hace particularmente útiles en productos de uso diario como empaques, cosméticos y textiles.
Sin embargo, su resistencia también se traduce en una persistencia ambiental alarmante, acumulándose en fuentes de agua, en la fauna y, eventualmente, en los seres humanos.
Se les ha apodado “químicos eternos” debido a su capacidad para permanecer en el medio ambiente durante décadas.
La designación de tóxico permitirá al gobierno iniciar un proceso que, aunque no prohibirá inmediatamente los PFAS, pondrá en marcha restricciones para su uso en productos de consumo e industriales.
El gobierno ha comenzado un período de consulta de 60 días antes de formalizar la incorporación de los PFAS a la lista de sustancias tóxicas.
Con la publicación de un informe sobre el estado de los PFAS en Canadá, el gobierno ofreció un panorama de dónde y cómo se utilizan estas sustancias, y cuál es su impacto en la salud de los ciudadanos.
Éxito en intervención quirúrgica conjunta a adolescente de 13 años
La Unidad de Coloproctología del Hospital Universitario de La Princesa y el Servicio de Cirugía Pediátrica del Hospital Universitario Infantil Niño Jesús han llevado a cabo una exitosa colectomía laparoscópica a un niño de 13 años con Enfermedad Inflamatoria Intestinal. Esta colaboración entre ambos hospitales provee la mejor asistencia médica para los pacientes con esta patología.Aunque no hay un plan inmediato de prohibición, se están considerando restricciones prioritarias sobre su uso en espumas para combatir incendios. Esto es vital, ya que numerosas personas en todo el mundo consumen agua contaminada con PFAS debido al uso de espumas que contienen estos compuestos, especialmente alrededor de aeropuertos y bases militares.
La investigadora Miriam Diamond, líder en estudios sobre PFAS, subrayó la necesidad de que el gobierno actúe con más rapidez. “La evidencia sobre la pervasividad y los efectos dañinos de estas sustancias ya es clara. No se necesita un plan a fases; se requieren acciones inmediatas”, afirmo Diamond, quien ha trabajado en la detección de estas sustancias en productos como contenedores de comida y cosméticos.
A nivel global, la preocupación por estos químicos también se ha intensificado. Investigaciones han demostrado la presencia de PFAS en peces de cuerpos de agua en Norteamérica, así como en el aire, la lluvia y productos de uso cotidiano.
Esto se traduce en que casi todos los canadienses y estadounidenses poseen trazas de estos compuestos en sus cuerpos.
Las nuevas propuestas de regulación permiten exenciones en algunos casos, dependiendo de la disponibilidad de alternativas viables y rentables, similar a lo que propone la Unión Europea, que busca restringir el uso de PFAS en productos de consumo, aunque con excepciones para ciertos usos industriales.
La Asociación de la Industria Química de Canadá ha expresado que los PFAS son esenciales en la vida moderna y en muchos casos no existen alternativas conocidas.
A pesar de los obstáculos, el gobierno canadiense se muestra comprometido a encontrar un enfoque colaborativo internacional para abordar el problema de los PFAS, en colaboración con estados estadounidenses que mantienen legislaciones firmes en este asunto.