DART demuestra que desviar un asteroide funciona: también cambia su ruta alrededor del Sol
La misión de la NASA no solo modificó la órbita de Dimorphos alrededor de Didymos, sino que, por primera vez, afectó la trayectoria heliocéntrica del sistema binario, un hito para la defensa planetaria.
En 2022, la #NASA llevó a cabo un experimento sin precedentes: la nave #DART se estrelló deliberadamente contra Dimorphos, la pequeña luna que orbita Didymos, para estudiar si un impacto cinético puede desviar un asteroide con seguridad.
El objetivo era demostrar que, si se actúa con tiempo suficiente, es posible desplazar un objeto espacial sin destruirlo por completo. El impacto dejó un cráter claro y expulsó material a alta velocidad, produciendo un cambio medible en la órbita de #Dimorphos alrededor de Didymos.
Los datos recogidos en las semanas y meses posteriores mostraron que Dimorphos tardaba unos 32 minutos menos en completar su giro alrededor de Didymos, lo que ya era un triunfo técnico notable.
Pero el hallazgo más sorprendente apareció en un estudio publicado recientemente: la colisión no solo modificó esa órbita local, sino que, con el paso de los años, desplazó también la trayectoria del sistema binario alrededor del Sol.
Para entenderlo, hay que recordar que Dimorphos mide unos 160 metros y #Didymos unos 780 metros. El sistema se sitúa a unos 11 millones de kilómetros de la Tierra en el momento de la prueba. Mientras Dimorphos da una vuelta cada aproximadamente 12 horas alrededor de Didymos, la pareja completa tarda más de dos años en completar una órbita alrededor del Sol.
Con estas escalas temporales, los científicos pudieron detectar cambios en la trayectoria heliocéntrica con una combinación de observaciones de radar de alta precisión y ocultaciones estelares, que permiten ubicar objetos pequeños con precisión extrema.
El estudio reporta que el impacto redujo la velocidad orbital alrededor del Sol en 11.7 micrómetros por segundo, una cifra que se acumula hasta unos 360 metros por año. Este hallazgo sería, según el equipo, la primera vez que se observa un cambio en una órbita alrededor del Sol debido a un impacto entre objetos cercanos.
Además, se estimó un factor de empuje adicional conocido como momentum-enhancement: el material expulsado durante la colisión aportó empuje adicional, duplicando prácticamente el efecto total del golpe.
El accidente no sólo empujó Dimorphos
Es decir, el accidente no sólo empujó Dimorphos; la nube de escombros formada por el impacto también movió al sistema completo en la dirección adecuada.
Este resultado es un hito para la defensa planetaria: si algún día un asteroide potencialmente peligroso aparece en curso de colisión con la Tierra, un empujón bien calculado años antes podría desviarlo lo suficiente como para evitar un impacto.
Y de cara al futuro, los científicos señalan que este tipo de misión cinética puede planearse tanto para asteroides simples como para sistemas binarios, y que la combinación de mediciones de radar y de ocultaciones estelares ofrece una forma fiable de predecir cuánto se puede desplazar un objeto.
Además, hay planes para complementar DART con misiones como Hera, diseñada para estudiar el cráter, la masa y la estructura del sistema Didymos-Dimorphos tras el impacto, con la idea de convertir este éxito inicial en una estrategia sólida de #defensa planetaria a escala real.
En el marco histórico de la exploración espacial, la defensa planetaria ha evolucionado desde conceptos teóricos en las décadas pasadas hasta programas concretos que buscan convertir la capacidad de desviar un asteroide en una capacidad operativa real.
Hoy se entiende que la clave no es destruir el objeto, sino empujarlo con precisión y con la suficiente antelación para que su trayectoria no ponga en peligro a la Tierra.