Durante una prueba de llenado en el Kennedy Space Center, el cohete Space Launch System (SLS) experimentó una fuga de hidrógeno. La fecha de lanzamiento podría desplazarse a marzo mientras los equipos evalúan el fallo y ajustan la operación.
El equipo de lanzamiento inició la carga del vehículo de 98 metros de altura con oxígeno y #hidrógeno criogénicos, un paso esencial para simular las etapas finales del conteo antes de un posible despegue.
Más de 2,6 millones de litros de propelente debían fluir hacia los tanques y permanecer a bordo durante varias horas para recrear las condiciones de la cuenta atrás final.
Sin embargo, a pocas horas de iniciado el proceso, los técnicos detectaron un exceso de hidrógeno cerca de la base del cohete. La carga se detuvo temporalmente, dejando la etapa central solo parcialmente llena mientras se evaluaba la fuga y se buscaban soluciones. Tras un descanso de aproximadamente una hora, la operación se reanudó, pero se produjo otra interrupción breve hasta que, pasada la tarde, alrededor de las 4 p.m. (hora local), la carga volvió a iniciarse.
El equipo de lanzamiento tuvo que improvisar con técnicas desarrolladas durante el único otro intento de lanzamiento del SLS, realizado hace tres años, para sortear el inconveniente y continuar con la simulación de la preparación para el vuelo.
La tripulación de observación, compuesta por el astronauta canadiense Jeremy Hansen y los astronautas de la #NASA Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, monitorizó la prueba desde una distancia cercana a 1.600 kilómetros en Houston, donde se ubica el Centro Espacial Johnson. Todos han estado en cuarentena durante la semana y media previa a la cuenta atrás, para evitar cualquier riesgo de contagio durante el ensayo.
La sesión de preparación, que se extiende durante todo el día, busca definir si la misión podrá despegar este domingo o, en caso de contratiempos, si la ventana podría trasladarse a marzo.
Las ventanas de lanzamiento para #Artemis II son estrechas, y el frío extremo ya ha acortado la posible ventana de febrero. Si la prueba de llenado se completa con éxito dentro del plazo, Wiseman y su tripulación podrían iniciar el viaje en una de las próximas oportunidades; de lo contrario, el equipo podría verse obligado a esperar a marchas forzadas.
Artemis II prevé un viaje de alrededor de diez días que enviará a los astronautas Wiseman
En cuanto a la misión, Artemis II prevé un viaje de alrededor de diez días que enviará a los astronautas Wiseman, Glover, Koch y Hansen más allá de la órbita lunar, alrededor de la cara oculta y de regreso a la Tierra, sin entrar en una órbita lunar ni realizar un alunizaje.
Este vuelo servirá para verificar el soporte vital de la cápsula y otros sistemas críticos, sentando las bases para futuras misiones humanas más largas.
Artemis II representa un hito dentro de un programa que persigue una presencia humana sostenida en la Luna y que, si bien busca retomar la exploración tripulada hacia nuestro satélite, ha enfrentado numerosas pruebas y contratiempos desde sus inicios.
Históricamente, el desarrollo del #SLS y las pruebas previas han estado marcadas por filtraciones de hidrógeno y otros desafíos técnicos que han provocado retrasos y reajustes de cronograma.
Desde la perspectiva presupuestaria, el programa Artemis ha generado debates sobre su costo y su impacto en las finanzas públicas. Los analistas estiman que la inversión total asciende a decenas de miles de millones de euros a lo largo de varias décadas, una cifra que, para muchos, refleja la magnitud de la infraestructura, la tecnología y la cooperación internacional requeridas para lograr una presencia sustentable en la luna.
