El Departamento de Eficiencia Gubernamental de Elon Musk lanza un chatbot personalizado para optimizar tareas de empleados federales en EE. UU.

El Departamento de Eficiencia Gubernamental de Elon Musk, conocido como DOGE, ha comenzado a implementar su chatbot personalizado GSAi para ayudar a los empleados federales en la Administración de Servicios Generales (GSA) de Estados Unidos.
Este innovador paso busca mejorar la eficiencia en la realización de diversas tareas gubernamentales, siguiendo la visión del expresidente Donald Trump de adoptar una agenda centrada en la inteligencia artificial (IA).
La iniciativa busca actualizar los procesos gubernamentales mediante la integración de tecnologías avanzadas que optimicen el trabajo diario de los funcionarios.
El acceso al GSAi está actualmente disponible para aproximadamente 1,500 trabajadores de la GSA, con planes futuros de expandir esta herramienta a un número mayor de empleados.
Según un informe de Wired, el chatbot ha sido diseñado para facilitar una variedad de tareas generales, similar a herramientas como ChatGPT o Claude de Anthropic, pero con personalizaciones específicas que garantizan su seguridad y adecuación para el uso gubernamental.
DOGE realizó un ensayo del chatbot en febrero, donde 150 usuarios de la GSA probaron su funcionalidad. Con el objetivo de extender su uso a toda la agencia, el GSAi promete convertirse en un recurso valioso para los empleados que gestionan propiedades gubernamentales y algunos proyectos de tecnología de la información.
Este avance se enmarca en un contexto histórico donde la adopción de IA ha ido en aumento en diversas industrias, y ahora también en el sector público.
Los trabajadores federales pueden interactuar con GSAi a través de una interfaz que recuerda a la de ChatGPT. Un memorando interno ha informado a los empleados sobre las capacidades del chatbot, que incluyen la redacción de correos electrónicos, la creación de puntos de discusión, la síntesis de textos y la escritura de código.
Dependiendo de la tarea específica, los empleados pueden elegir entre diferentes modelos de IA, como Claude Haiku 3.5, Claude Sonnet 3.5 v2 o Meta LLaMa 3.2. Sin embargo, se ha advertido a los usuarios que eviten ingresar información confidencial o no pública.
Este avance tecnológico se suma a la tendencia creciente hacia la digitalización y la automatización en el ámbito gubernamental, un fenómeno que ha sido objeto de debate y análisis en las últimas décadas.
Con cada vez más instituciones públicas buscando formas de mejorar su eficiencia y reducir costos, la implementación de herramientas como GSAi podría marcar un antes y un después en la forma en que se llevan a cabo las funciones del gobierno.
A medida que DOGE continúa su despliegue, queda por ver cómo esta nueva herramienta impactará el día a día de los empleados federales y si logrará cumplir con las expectativas de eficiencia y modernización que promete.
Sin duda, el uso de la inteligencia artificial en el sector público es un tema que seguirá generando interés y discusión en el futuro cercano.