Un estudio revela que chimpancés y bonobos usan el contacto físico como abrazos y besos para construir tolerancia social y evitar conflictos antes de situaciones estresantes, como la hora de comer.
Un nuevo estudio científico ha descubierto que los grandes simios, como los #chimpancés y los bonobos, utilizan muestras de #afecto físico —abrazos, besos, caricias e incluso tocamientos genitales— para evitar peleas y mantener la armonía dentro del grupo.
La investigación, publicada en la revista Proceedings of the Royal Society B, analizó el comportamiento de estos primates en santuarios de la República Democrática del Congo y Zambia, y concluyó que el contacto físico es una herramienta clave para construir lo que llaman «tolerancia social».\n\nEl psicólogo Jake Brooker, de la Universidad de Durham en Inglaterra y autor principal del estudio, explica que ya se sabía que los simios usan el contacto para consolarse después de un conflicto, pero ahora han visto que también lo hacen antes de situaciones que generan tensión, como la hora de comer.
Para probarlo, los investigadores establecieron horarios fijos de alimentación con cacahuetes y observaron lo que ocurría en los cinco minutos previos.
\n\nEl estudio comparó a cinco grupos de chimpancés y #bonobos en semilibertad
Los resultados mostraron que los individuos que más se acariciaban, abrazaban o besaban eran los mismos que luego compartían la comida sin pelearse, lo que les permitía comer más y durante más tiempo.\n\nEl estudio comparó a cinco grupos de chimpancés y bonobos en semilibertad. Aunque ambas especies son muy cercanas genéticamente a los humanos, tienen famas muy distintas: los chimpancés suelen ser más agresivos, mientras que los bonobos son conocidos por resolver conflictos con sexo y afecto.
Sin embargo, la investigación reveló que ambos usan el contacto físico de forma similar para reducir la tensión interna. De hecho, los chimpancés mostraron una mayor variedad de comportamientos de alto riesgo, como mordiscos suaves o meter los dedos en la boca del otro, especialmente entre machos.
Esto sugiere que las especies más agresivas necesitan recurrir a gestos de reafirmación más intensos para mantener la paz.\n\n«Los #grandes simios lidian con mucho estrés en sus vidas, sobre todo por la competencia por los recursos dentro del grupo», comenta Brooker. «Al generar confianza antes del conflicto, evitan las peleas». Este comportamiento no solo se da antes de comer, sino también cuando se sienten amenazados por grupos externos. Los investigadores creen que nuestros antepasados comunes ya utilizaban estas mismas estrategias para reducir los conflictos sociales. De hecho, la primatóloga Julie Teichroeb, de la Universidad de Toronto, señala que el hecho de que ambas especies actúen igual refuerza la idea de que heredamos esta capacidad de un ancestro compartido.\n\nUn dato curioso es que un grupo de chimpancés no mostró esa correlación entre los mimos previos y la paz durante la comida. Los autores del estudio indican que la historia particular del grupo y conflictos pasados pueden influir en cómo se usa el afecto. Esto demuestra que la vida social de los simios es compleja y no siempre sigue patrones fijos.\n\nJake Brooker cree que los humanos podemos aprender de estos hallazgos. Recuerda que en su etapa escolar, los chicos tenían prohibido mostrarse afecto físico entre ellos, algo que considera perjudicial. «Entre amigos que se tienen confianza, el contacto físico puede ser una gran ayuda para la comunicación y los vínculos. Quizás la gente se está perdiendo algo importante», reflexiona. Así que ya sabes: si tienes un buen amigo, un abrazo a tiempo puede evitar más de un disgusto. Y no solo pasa entre humanos: los simios lo llevan haciendo millones de años.
