La reciente autorización de Salud Canadá para el uso de drones en la fumigación de cultivos ha disparado el interés de los agricultores. Estos aparatos prometen ser más baratos y precisos que los aviones y tractores, aunque su precio inicial sigue siendo una barrera.
La #agricultura está viviendo una nueva revolución tecnológica. Hasta hace poco, los #drones se utilizaban principalmente para tomar fotos o vigilar los cultivos, pero ahora han llegado para quedarse como herramienta de fumigación.
A finales de junio, Salud #Canadá levantó las restricciones que impedían a los agricultores usar drones para rociar pesticidas aprobados. Esta decisión ha abierto la puerta a una demanda masiva, según cuentan los vendedores de estos aparatos.
Ryan Crumly, vendedor de Titan Aero Drones, afirma que su teléfono no ha dejado de sonar desde entonces. 'Teníamos cerca de 80 drones y se agotaron en cuestión de días', explica. Los agricultores ven en esta #tecnología una alternativa más barata y eficiente que los métodos tradicionales, como los aviones fumigadores o los tractores con pulverizadores.
¿Por qué los drones son mejores? Para empezar, pueden volar de noche, algo que los aviones no pueden hacer con seguridad. Además, se acercan más a los árboles y cables eléctricos, lo que permite una aplicación más precisa. Un agricultor de Saskatchewan, Greg Hill, señala que los tractores, incluso con neumáticos estrechos, pueden pisar entre 22 y 24 acres de cultivo mientras trabajan, lo que supone una pérdida de hasta 15.000 dólares en colza. Los drones, al volar, evitan ese problema.
Los drones y la inteligencia artificial están reescribiendo las reglas de la guerra naval — con consecuencias inciertas
Ucrania, un país con prácticamente ninguna armada, ha humillado a la poderosa Flota del Mar Negro de Rusia utilizando drones baratos, rápidos y desechables. Combinados con inteligencia artificial, los drones están listos para cambiar la naturaleza de la guerra naval. Pero ¿están preparados los militares del mundo para los riesgos?Muchos agricultores creen que es cuestión de tiempo que los drones se conviertan en algo habitual en el campo
Pero no todo son ventajas. El precio de un dron fumigador ronda los 38.000 dólares, y a eso hay que sumarle el sistema de mezcla, un generador y la licencia de piloto. 'Necesitas muchas piezas del puzle antes de decir: me compro uno hoy', comenta Raymond Phillips, agricultor de Alberta. Aun así, muchos agricultores creen que es cuestión de tiempo que los drones se conviertan en algo habitual en el campo. 'Todavía están en fase de desarrollo, pero es el futuro', asegura Phillips.
El coste operativo también es menor: unos 83 céntimos por acre frente a los 10,50 dólares de un pulverizador de alta distancia. Eso hace que la inversión se amortice rápido. Además, los drones son fáciles de usar: el agricultor solo tiene que programar la ruta y el aparato vuela de forma autónoma. 'Eres solo un canguro que cambia baterías y llena el tanque', bromea Crumly.
La noticia ha coincidido con la feria Ag In Motion, la mayor exposición agrícola del oeste de Canadá, donde los drones han sido los protagonistas.
Mientras tanto, otros países observan con atención. En España, los drones ya se usan en viñedos y olivares, pero la normativa es más estricta. El futuro de la agricultura pasa por la tecnología, y los drones parecen llamados a ser una pieza clave.
