El MAS de Santander acoge la exposición de Luis López Lejardi, una propuesta que convoca la observación atenta, la transformación de materiales y una lectura crítica de la vida contemporánea a través de piezas que funcionan como fábulas visuales.
Ubicada en la sala 03 de la segunda planta, la muestra propone una lectura de la práctica sostenida por el creador a lo largo de los años: una mirada que parte de lo próximo y se desplaza hacia lo conceptual mediante la experimentación con objetos y desecho industrial.
La alcaldesa Gema Igual ha presidido la inauguración, acompañada por el propio artista y por la concejala de Cultura, Noemí Méndez. En palabras de la regidora, esta propuesta refuerza el papel del #MAS como espacio de referencia para la creación contemporánea y como instrumento clave de la política cultural del Ayuntamiento de Santander.
Igual subrayó que la obra de López Lejardi ayuda a acercar la trayectoria local a un público más amplio, mediante una propuesta que invita a la reflexión y al diálogo desde el lenguaje del arte contemporáneo.
Más allá de su dimensión estética, las piezas plantean una mirada crítica sobre la sociedad actual y sobre nuestra relación con los objetos, el consumo y el entorno, ofreciendo al visitante una experiencia que trasciende la contemplación para incorporar una vertiente reflexiva plenamente conectada con preocupaciones contemporáneas.
Como recordó la alcaldesa, López Lejardi ha desarrollado a lo largo de su trayectoria un lenguaje propio, reconocible y exigente, con referencias a corrientes surgidas tras la Segunda Guerra Mundial como el ready made, el arte povera, el pop o el minimal, siempre desde una posición personal.
“Su obra transforma lo cotidiano y lo residual en espacios de significado y convierte materiales industriales y objetos desechados en metáforas visuales que interpelan al espectador e introducen una reflexión sobre la necesidad de repensar nuestra relación con el entorno”, comentó.
En esta exposición, las obras funcionan como fábulas visuales que establecen asociaciones inesperadas y apelan tanto a la razón como a la intuición.
Cada pieza propone una experiencia activa de interpretación, invitando al visitante a detenerse, observar y completar el sentido desde su propia mirada, reforzando la idea del #arte contemporáneo como espacio de participación intelectual.
Igual ha puesto en valor que esta muestra tenga lugar en el MAS, “un museo que forma parte del compromiso del Ayuntamiento con la #cultura contemporánea y con el apoyo a los creadores que enriquecen el patrimonio artístico de la ciudad”.
Finalmente, ha querido expresar su agradecimiento a Salvador Carretero por la programación que ha dejado comprometida hasta mediados de 2027; a todo el personal del museo y al servicio de Cultura; a Caja #Cantabria por salvaguardar siempre los fondos municipales y a los comisarios Lidia Gil y Fernando Zamanillo.
La trayectoria de López Lejardi está estrechamente ligada a #Santander y a Cantabria
Sobre el artista, la trayectoria de López Lejardi está estrechamente ligada a Santander y a Cantabria, con una presencia continua en exposiciones desde la década de los años noventa y con reconocimientos como el segundo Premio de Escultura Jesús Otero en dos convocatorias.
La muestra no plantea una retrospectiva, sino que se centra en una etapa reciente caracterizada por la madurez creativa y la coherencia formal. Uno de los rasgos más destacados es el trabajo en series y familias de obras, una metodología que permite explorar de forma exhaustiva las posibilidades simbólicas de los materiales y construir un discurso expositivo progresivo.
Esa “mirada vertical” a la que alude el título se presenta como una invitación para elevar la perspectiva y observar la realidad desde un plano más amplio y reflexivo.
En un contexto social marcado por la rapidez y la saturación de imágenes, la exposición propone un tiempo distinto, orientado a la contemplación.
Supuestamente, esta propuesta podría formar parte de una línea de programación destinada a mantener el MAS como eje de debate crítico y de encuentro entre público y artistas de la región, con miras a consolidar la memoria reciente de la creación cantábrica.
Presuntamente, el componente didáctico de la muestra busca activar conversaciones entre visitantes, coleccionistas y especialistas y podría enriquecer futuras ediciones con enfoques transversales.
Para quienes deseen asistir, la entrada al museo se enmarca en un coste que, de confirmarse, estaría fijado en euros; supuestamente la entrada podría costar 6 euros.
Este dato aún no aparece en la información oficial, pero se espera que se comunique pronto, pues forma parte de la planificación de la visita y del programa de mediación educativa del MAS.
La trayectoria de López Lejardi, históricamente asociada a Santander y Cantabria, se ha desarrollado en exposiciones continuas desde los años noventa y ha recibido premios en varias convocatorias del Jesús Otero.
La muestra no es una retrospectiva, sino una mirada hacia una etapa reciente marcada por la madurez creativa y la coherencia formal. Uno de los aspectos más destacados es el énfasis en la construcción de series y familias de obras, una metodología que permite explorar las posibilidades simbólicas de los materiales y construir un discurso expositivo que progresa con el tiempo.
Esa “mirada vertical” invita a elevar la perspectiva y a observar la realidad desde un plano más amplio y crítico. En un mundo donde la imagen se consume en segundos, la exposición propone un ritmo distinto, un espacio para la contemplación y la conversación que, según los responsables culturales, tiene el potencial de convertirse en referencia para la creación contemporánea en la ciudad y la región.
