La jardinería transforma el centro Princesa Letizia: talleres dos días a la semana para formar a sus usuarios
La concejala de Servicios Sociales visita el centro Princesa Letizia para conocer talleres de jardinería que ocupan a una decena de usuarios y promueven inclusión y aprendizaje.
La concejala de Servicios Sociales, Zulema Gancedo, ha visitado hoy el centro Princesa Letizia para conocer de cerca los talleres de #jardinería que allí se desarrollan.
Acompañada por la gerente de la Fundación de Servicios Sociales, María Luisa Peón, Gancedo destacó la relevancia de estas actividades que se llevan a cabo dos días a la semana y cuyo objetivo es formar a los usuarios en un sector con alta demanda en el mercado laboral.
Durante el recorrido, la edil recorrió las distintas zonas de cultivo y pudo conversar con las personas que participan en los talleres, para entender sus motivaciones y las herramientas que adquieren para su desarrollo personal y profesional.
Desde enero, participan en estas actividades alrededor de 10 usuarios, dependiendo de la ocupación del albergue. El objetivo es formarse y ocupar el tiempo de quienes están en la casa de acogida Princesa Letizia, ofreciéndoles un marco de aprendizaje práctico que facilite su reintegración social.
"Esta actividad supone una opción muy satisfactoria en términos de ocupación, aprendizaje y contacto con la horticultura; para los usuarios es importante mantenerse ocupados, sentirse útiles y conocer alternativas de producción", añadió Gancedo durante su intervención.
La gerente de la Fundación de Servicios Sociales, María Luisa Peón, coincidió en que los talleres cumplen una doble función: proporcionar habilidades útiles en jardinería y, al mismo tiempo, incentivar la autoestima y las relaciones sociales entre los participantes.
En este sentido, la experiencia se enmarca dentro de un modelo más amplio de intervención social que prioriza la autonomía de las personas y su capacidad para participar en la vida comunitaria, incluso durante procesos de estancia temporal en alojamientos de emergencia o de tránsito.
Históricamente, la horticultura terapéutica ha sido utilizada como recurso de apoyo en programas de #inclusión social en diversas comunidades, y supuestamente estas iniciativas han ido ganando terreno en municipios con políticas de intervención social integrales.
En el caso de Santander, la experiencia del centro Princesa Letizia se suma a un conjunto de acciones que buscan convertir los huertos urbanos en espacios de aprendizaje, convivencia y formación técnica para personas con distintas realidades personales.
Estos proyectos requieren una coordinación entre servicios sociales
Se sabe que, a nivel de planificación, estos proyectos requieren una coordinación entre servicios sociales, entidades colaboradoras y el propio centro de acogida, con el fin de adaptar las actividades a las necesidades de cada participante y a la disponibilidad de las instalaciones.
En términos presupuestarios, presuntamente el programa podría costar unos 12.000 euros al año, cifra que cubriría materiales, semillas, herramientas y el mantenimiento general de las zonas de cultivo, así como la gestión administrativa asociada.
Este dato, que se maneja en conversaciones internas y entre agentes municipales, debe entenderse como una estimación sujeta a variaciones según la matrícula de usuarios y las donaciones o aportes de la Fundación.
Asimismo, supuestamente se podría estimar un coste medio por participante de alrededor de 120 euros por ciclo formativo, tomando como referencia los gastos de materiales y suministros para cada edición de los talleres.
Gancedo subrayó que los huertos del centro no sólo sirven para la ocupación y el aprendizaje, sino también para promover la inclusión social y la creación de redes.
Comentó que día a día se optimizan las instalaciones para cumplir el objetivo de ayudar a cualquier persona que necesite apoyo en la ciudad. Además, recordó la importancia de mantener la equidad y la dignidad de cada participante, asegurando que las actividades sean accesibles y adaptadas a las capacidades individuales.
En resumen, la visita de la concejala confirmó la voluntad municipal de seguir impulsando iniciativas que conecten formación práctica, empleabilidad y desarrollo personal en un contexto de protección social.
La experiencia del centro Princesa Letizia, con su enfoque en la jardinería y la horticultura, podría servir de modelo replicable para otros recursos de acogida que busquen enriquecer la estancia de las personas en situación de vulnerabilidad mediante herramientas concretas y cercanas a la realidad laboral actual.