Un colegio de Molina de Segura impulsa un proyecto para enseñar a los alumnos de Primaria a cuidar y proteger los caballitos de mar del Mar Menor, combinando educación ambiental y tecnología, con participación de las familias y la asociación Hippocampus.
En Molina de Segura, el colegio Nuestra Señora de Fátima ha puesto en marcha un proyecto educativo para enseñar a sus alumnos de Primaria a cuidar y proteger los #caballitos de mar que se avistan en el Mar Menor.
La iniciativa mezcla #educación ambiental con tecnología, y se desarrolla en lo que los docentes llaman un aula del futuro.
Los chicos trabajan en una experiencia de aprendizaje activo: investigan el estado de la laguna y su fauna, a la vez que crean productos escolares y participan en campañas de concienciación para la comunidad, con el objetivo de convertir la curiosidad en acción ciudadana y en hábitos responsables.
El proyecto nació de la curiosidad de los primeros ciclos cuando una clase de ciencias naturales trataba sobre animales en peligro de extinción. Los alumnos recopilaron relatos de sus abuelos sobre cómo era la vida marina en el #Mar Menor hace años, lo que les dio motivación para cuidar y mantener la actual población de caballitos de mar.
Esta historia de origen se combina con una visión práctica: aprender haciendo, con herramientas digitales y proyectos colaborativos que integran la teoría con la experiencia en el entorno.
La primera fase del proyecto ya se ha completado, centrada en la detección de ideas y la motivación a través de relatos familiares y de la propia curiosidad de los niños.
En la fase dos, los alumnos de Primaria trabajan en la investigación científica mediante búsquedas en internet, guiados por un docente que orienta sus búsquedas y el desarrollo de competencias como la investigación, la recopilación de datos y la comunicación de resultados.
Entre las actividades previstas también figura la participación de las familias. Ellas se han involucrado en el proceso, acompañando a los niños en distintas etapas y ayudando a difundir el mensaje de conservación. Además, los estudiantes están creando productos diversos para comunicar su aprendizaje: un disfraz de carnaval relacionado con los caballitos de mar y una obra de teatro que cierre la experiencia, siempre con la idea de despertar interés en la comunidad local.
La colaboración de la #asociación Hippocampus es clave
La colaboración de la asociación Hippocampus es clave. Esta entidad se encarga de recoger datos para mejorar las poblaciones de caballitos de mar y ofrece charlas formativas a los alumnos, fortaleciendo la conexión entre la teoría académica y la realidad de campo.
De este modo, el colegio no solo enseña ciencia, sino que también promueve herramientas para entender y cuidar el entorno.
En el marco regional, el consejero de Educación y Formación Profesional, Víctor Marín, subrayó que este curso la Región de #Murcia impulsa numerosos proyectos de innovación educativa, con un incremento respecto al curso anterior y la participación de cientos de docentes.
En concreto, se mencionaron 67 iniciativas en la región, con alrededor de 540 docentes involucrados. Estos datos reflejan una apuesta pública por hacer de la escuela un espacio más práctico y orientado a problemas reales, como es el cuidado de los recursos naturales.
Para entender el contexto ecológico, conviene recordar que el Mar Menor es una laguna costera de gran tamaño y gran relevancia natural en la región.
Su fragilidad ambiental ha sido objeto de atención pública por la presión de actividades humanas y por la necesidad de proteger especies vulnerables que habitan sus aguas, como los caballitos de mar.
Aunque la laguna ha recibido distintos planes de conservación y seguimiento, iniciativas como esta del colegio muestran cómo la educación puede contribuir a conservarla, al tiempo que se forma a futuras generaciones con valores cívicos, pensamiento crítico y capacidades digitales.
En resumen, este proyecto de Nuestra Señora de Fátima no solo aborda una cuestión ambiental concreta, sino que funciona como modelo de aprendizaje basado en proyectos: combina ciencia, tecnología, educación ambiental y participación comunitaria, para formar a niños y #familias en la responsabilidad de cuidar su entorno y en la utilidad de la ciencia como herramienta para entender y mejorar el mundo que les rodea.
