El inicio de año trajo cambios fiscales y comerciales que favorecen rebajas en los precios de autos 0 km en Argentina. La eliminación del impuesto al lujo y un acuerdo con Estados Unidos empujan listas de precios a la baja, mientras las ventas siguen sin despegar.
Se nota que no se trata solo de promociones puntuales, sino de una dinámica más amplia que está reacomodando las listas de precios.
La razón principal de la caída de valores está en la eliminación del impuesto interno para los autos 0 km. Aunque la rebaja se ve con mayor claridad en modelos de mayor precio —porque el gravamen que quedaba activo incidía sobre vehículos con listas por encima de 120 millones de pesos—, también hay descuentos en modelos que no estaban alcanzados por ese tributo.
En estos casos, la reducción responde más a un freno de ventas o a las estrategias comerciales de cada marca que a una exención fiscal específica.
A esto se suma un acuerdo comercial con Estados Unidos que podría traer hasta 10.000 vehículos al año sin pagar el arancel del 35%. Aunque todavía falta reglamentarlo, ya empieza a reflejarse en algunas listas de precios oficiales, aportando así un segundo motor para las rebajas que ya se venían anunciando.
El marco histórico ayuda a entender el fenómeno. El impuesto al lujo existe desde los años 90 y fue reformado en 2014, cuando estaba en la cartera Axel Kicillof, con el objetivo de proteger la industria nacional y frenar la salida de dólares.
Con el tiempo, esas medidas terminaron pegando en los vehículos fabricados en el país y de gama media. En el marco de la reforma laboral aprobada por el Congreso, se eliminó dicho impuesto al lujo. Aunque aún no esté completamente instrumentada la medida, varias marcas ya anunciaron reducciones fuertes en sus modelos para enfrentar la nueva realidad.
Como muestra de la magnitud de la rebaja, #Ford fue la pionera en anunciar descuentos: por ejemplo, la Bronco 4x4 bajó de un listing de 100.000 dólares a 74.000 dólares en marzo, mientras que el Mustang Dark Horse pasó de 97.000 a 75.000 dólares y el GT de 90.000 a 65.000 dólares. Estas caídas superan el promedio y se deben tanto a la eliminación del impuesto como a un descuento adicional ligado al acuerdo con Estados Unidos, que aún requiere reglamentación.
En conjunto, estas reducciones han generado sensación de que los precios de algunos de los modelos más demandados podrían bajar con fuerza en los próximos meses.
Otra casa que movió ficha fue Toyota
Otra casa que movió ficha fue Toyota, con rebajas en sus modelos de alta gama (Crown y Land Cruiser) y, prácticamente, en toda la oferta de Lexus, su división de lujo.
A partir del 1° de abril, #Audi anunció una reducción promedio del 12% en 15 modelos; más adelante, Mercedes-Benz, BMW, Porsche y Volvo confirmaron descuentos que superan los 100.000 dólares en algunos casos, con la mayor parte de las ofertas programadas para entrar en vigor cuando la reforma sea promulgada.
Pero las rebajas no se limitan a los modelos más costosos. #Peugeot modificó los precios de tres importados: el 408 pasó de 74,65 millones a 64,95 millones de pesos; el 3008 de 77,94 millones a 66,25 millones; y el 5008 de 82,23 millones a 70,72 millones.
Sin estar afectados por el impuesto al lujo, Fiat también recortó precios en varios modelos: el nuevo 600 se comercializa por 39,95 millones de pesos (frente a 49,34 millones), y la Titano Endurance 4x2 MT se ofrece a 39,90 millones (antes, 50,23 millones).
Volkswagen no se quedó atrás: el Vento GLI bajó de 77,82 millones a 72,75 millones; los Tiguan Life y R-Line pasaron de 84,32 y 88,75 millones a 77,57 y 81,65 millones, respectivamente; y la Amarok recibió un descuento promedio de unos 6% en su precio de lista.
En otros casos, como Honda, la sensación es de que sus precios se han mantenido sin cambios desde noviembre del año pasado, a pesar de que la inflación acumulada en ese periodo ronda el 12%.
Estas diferencias muestran que la respuesta a la eliminación del impuesto y a la nueva competencia internacional está siendo desigual entre marcas y modelos.
La conclusión es que la reducción de impuestos, la creciente competencia —incluidas las marcas de origen chino— y el freno en las ventas están generando una tendencia poco habitual en la Argentina: los precios de autos 0 km descienden.
Aun así, no todos los modelos experimentan rebajas, y algunos precios oficiales se han mantenido inalterados durante meses. Para el consumidor, esto puede traducirse en una ventana de oportunidad para comprar, siempre que se acompañe de una revisión cuidadosa de las listas de precios y de las condiciones de cada oferta.
