La Comunidad de Madrid ha iniciado una campaña para concienciar sobre el uso seguro de aparatos de calor, incluyendo recomendaciones para evitar riesgos como incendios y intoxicaciones por monóxido de carbono. La iniciativa será difundida hasta el fin del invierno por las redes sociales de la Agencia de Seguridad Madrid 112.
La iniciativa, que será difundida hasta finales de febrero de 2026 a través de las redes sociales de la Agencia de Seguridad y Emergencias #Madrid 112 (ASEM112), busca reducir los accidentes domésticos y prevenir emergencias relacionadas con el mal uso de radiadores, chimeneas y estufas.
Supuestamente, esta campaña surge en un contexto donde los datos históricos muestran que durante los meses fríos aumenta significativamente el número de #incendios domésticos en la región, muchos de los cuales podrían evitarse con medidas preventivas básicas.
La Asociación de Bomberos de la Comunidad de Madrid ha recordado que, en los últimos diez años, la mayoría de los incendios en viviendas se han producido por sobrecarga eléctrica, uso inadecuado de aparatos de calor o falta de mantenimiento en chimeneas.
Entre las recomendaciones principales, se destaca la importancia de instalar detectores de humo en lugares estratégicos de los hogares, como el salón y cerca de los dormitorios.
Estos dispositivos, que presuntamente son económicos y de fácil instalación, alertan mediante señales sonoras ante la presencia de humo, permitiendo una respuesta rápida ante posibles incendios o intoxicaciones.
Además, en viviendas de varias plantas, se aconseja tener al menos un detector por cada nivel. La correcta ventilación de las estancias durante el uso de estufas o chimeneas es otra de las recomendaciones clave para evitar la acumulación de monóxido de carbono, un gas inodoro y potencialmente mortal.
Supuestamente, en viviendas con chimeneas o braseros, es fundamental realizar una limpieza anual de los conductos y no emplear acelerantes en su encendido.
En cuanto al uso de leña, se recomienda emplear madera seca de encinas, robles o fresnos, ya que producen menos hollín y combustión más limpia. En cambio, se debe evitar la madera de coníferas como pinos o enebros, que generan mayor cantidad de hollín y residuos.
Los calefactores y calderas también requieren atención especial. Se aconseja verificar periódicamente que la llama sea azulada y estable; si aparece de color amarilla o naranja, puede estar produciendo monóxido de carbono, por lo que se debe llamar inmediatamente a un técnico especializado.
Que pueden sobrecargarse y provocar incendios
Es importante conectar estos aparatos directamente a la toma de corriente de la pared, evitando el uso de regletas o alargaderas, que pueden sobrecargarse y provocar incendios.
Supuestamente, en caso de incendio, lo primero que hay que hacer es localizar la fuente del fuego. Si el incendio se inicia en una planta superior, se recomienda abandonar la vivienda por las escaleras, si es posible. En cambio, si el fuego está en una planta inferior, se aconseja permanecer en el lugar, cerrando puertas y colocando ropa húmeda o toallas debajo de ellas para evitar que entre el humo.
En cualquier situación, se debe llamar al 112 para solicitar ayuda y, si es posible, acudir a una ventana para facilitar la labor de los bomberos.
