Arroyomolinos recibe 3,6 millones para asfaltar 24 calles y mejorar la movilidad
La Comunidad de Madrid invierte 3,6 millones de euros del PIR 2022/26 para asfaltar 24 calles en Arroyomolinos, con mejoras en accesibilidad, zonas peatonales y señalización, en un plan que se ejecutará en tres meses.
Lo que parece una simple obra de asfaltado es, para Arroyomolinos, una apuesta de fondo por la #movilidad y la seguridad de la calle.
La Comunidad de #Madrid ha destinado cerca de 3,6 millones de euros procedentes del Programa de Inversión Regional (PIR) para actuar en 24 calles de este municipio del noroeste de la región, una intervención que pretende transformar la pavimentación, las aceras y la circulación diaria de vecinos y visitantes.
En conjunto, el proyecto cubre una superficie de más de 196.000 metros cuadrados, lo que supone una intervención de buena escala para un municipio que, como otros de la sierra y la periferia madrileña, ha visto cómo la inversión en #infraestructuras se convertía en una clave para mejorar la vida cotidiana de sus residentes.
La ejecución se realiza en dos fases, con un cronograma que fija tres meses como plazo de desarrollo. Este tipo de planificación busca separar las tareas más delicadas —por ejemplo, el saneamiento de la calzada y la retirada de obstáculos— de las labores de pavimentación, para que la obra avance con menos incidencias en zonas que suelen registrar tránsito de vehículos y peatones a lo largo del día.
Entre las actuaciones previstas se encuentran varias mejoras concretas. En primer lugar, se llevará a cabo un saneo de las calzadas para eliminar desniveles y fisuras que pueden afectar a la adherencia de los neumáticos.
Se eliminarán las barreras arquitectónicas para facilitar el paso de personas con movilidad reducida, lo que incluye adaptar las celdas de paso en aceras y evitar pendientes que dificulten el tránsito.
Además, se renovarán los paseos de peatones para que caminar por #Arroyomolinos sea más seguro y cómodo, especialmente para familias y personas mayores.
En paralelo, se crearán 150 plazas de aparcamiento: una cantidad relevante para un municipio que necesita equilibrar la oferta de estacionamiento con la fluidez del tráfico y con la seguridad vial.
También se actualizará la señalización vertical y horizontal, con objetos visibles que indiquen prioridades de paso, límites de velocidad y direcciones, de modo que la conducción y el peatón se muevan en un marco de mayor claridad y previsibilidad.
A Arroyomolinos ha servido para comprobar de primera mano el avance de los trabajos
La visita de este martes del viceconsejero de Presidencia y Administración Local, José Antonio Sánchez, a Arroyomolinos ha servido para comprobar de primera mano el avance de los trabajos.
Según el representante autonómico, el objetivo es que la intervención esté terminada al finalizar el plazo previsto y que, a la vez, no se convierta en un obstáculo para el día a día de la localidad durante las próximas semanas.
La visita también busca informar a los vecinos sobre lo que implica el PIR, un programa de inversión que, durante años, ha permitido a muchos municipios madrileños acometer mejoras pendientes en infraestructuras básicas: carreteras, aceras, saneamiento y equipamientos que, de otro modo, podrían haber quedado relegados por la financiación de la tradición presupuestaria más volátil.
Detrás de cada una de estas obras hay mucho más que un simple asfaltado. La modernización de las calles mejora la seguridad vial, facilita la movilidad para comercios y servicios locales y, en conjunto, potencia la cohesión urbana.
En Arroyomolinos, como en otros municipios de la región, estas inversiones pretenden generar un efecto positivo que perdure en el tiempo: menos deterioro de la red viaria, menos accidentes, y una imagen urbana más ordenada y atractiva para residentes y visitantes.
Históricamente, el #PIR ha sido una herramienta crucial para equilibrar la inversión entre la capital y los municipios de la región. Aunque los montantes y las prioridades han cambiado con el tiempo, la esencia es la misma: llevar infraestructura y servicios básicos a pueblos que suelen quedar fuera de los grandes planes de inversión.
Este tipo de programas ha permitido, a lo largo de las últimas décadas, que municipios como Arroyomolinos renovaran calles, habilitaran mejores aceras, ampliaran espacios de estacionamiento y actualizaran la señalización para adaptarse a las nuevas necesidades de movilidad.
Con todo, las obras de Arroyomolinos requieren paciencia. Cada fase de trabajo traerá consigo molestias temporales, cortes puntuales y desvíos, pero el objetivo final es claro: que 24 calles queden en mejores condiciones para conducir, caminar y vivir.
Al terminar el periodo de tres meses, la localidad contará con una red viaria más uniforme, más accesible y con una oferta de aparcamiento que ayude a la vida diaria de vecinos y visitantes, reforzando la idea de que la modernización de la infraestructura pública tiene un impacto directo en la calidad de vida de las personas.