La nación asiática toma la presidencia rotatoria del Consejo de Seguridad de la ONU y propone una sesión para defender la Carta y recuperar el espíritu fundacional, ante un panorama internacional marcado por tensiones y conflictos.
China ha asumido este viernes 1 de mayo la presidencia rotatoria del #Consejo de Seguridad de la ONU, en un momento en el que el panorama internacional se ve más tenso y con más conflictos, según explicó su representante permanente ante Naciones Unidas, el embajador Fu Cong.
Durante la presentación del programa de trabajo para el mes, Fu advirtió de que la situación global atraviesa una etapa de creciente inestabilidad, con un aumento de confrontaciones y con el sistema multilateral y el Derecho Internacional sufriendo impactos graves.
En palabras del propio diplomático, el mundo se enfrenta a una fase de mayor fricción entre potencias y a retos que no se ven desde hace años, lo que exige respuestas coordinadas y responsables.
Pekín ha propuesto la convocatoria, para el 26 de mayo, de una sesión centrada en “defender los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas”, con el objetivo de que la comunidad internacional recupere el espíritu fundacional del organismo, conserve los logros de la Segunda Guerra Mundial y refuerce el papel de la #ONU en el orden internacional.
Esta iniciativa llega en un momento en que muchos países piden regresar a las bases de la cooperación multilateral para gestionar tensiones y crisis.
El Consejo de Seguridad abordará a lo largo del mes diversos asuntos clave, entre ellos el conflicto palestino-israelí, la situación en #Siria y Líbano, y la protección de la población civil en escenarios de conflicto armado.
Fu Cong aseguró que el órgano seguirá de cerca la evolución de estos focos de tensión para promover la contención entre las partes, favorecer un alto el fuego y fomentar soluciones políticas a través del diálogo.
“Equidad, apertura y transparencia” son, según la autoridad china, los principios que guiarán la presidencia, y Fu afirmó que China asumirá ese cargo con una actitud “
\"responsable y constructiva\"” y que buscará mantener contactos estrechos con los distintos actores para lograr el mayor consenso posible dentro del Consejo.
Asimismo, subrayó la necesidad de reforzar la cooperación entre los miembros y centrar los esfuerzos en cuestiones prioritarias para responder a las expectativas de la comunidad internacional.
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Conviene recordar que la presidencia rotatoria del Consejo de Seguridad cambia cada mes entre los 15 miembros y es ostentada por la nación que dirige las sesiones en ese periodo
Para entender el contexto, conviene recordar que la presidencia rotatoria del Consejo de Seguridad cambia cada mes entre los 15 miembros y es ostentada por la nación que dirige las sesiones en ese periodo.
En la historia reciente, China pasó a ocupar un asiento permanente desde 1971, con derecho de veto, lo que le confiere un peso específico en el manejo de los temas globales.
Este dato histórico ayuda a entender por qué la presencia de Beijing en la mesa de decisión suele generar expectativas sobre la dirección de los debates y las posibles salidas a los conflictos.
El momento actual añade presión a una #diplomacia que intenta evitar choques abiertos y, al mismo tiempo, abrir espacios de negociación. En el Medio Oriente, en particular, las tensiones entre Israel y Palestina siguen marcando la pulso de la agenda internacional, mientras que en Siria y #Líbano la situación humanitaria y la seguridad regional continúan siendo prioridad para la ONU y sus aliados.
Con la propuesta china, se busca enviar una señal de que la comunidad internacional quiere retomar el rumbo de la cooperación y el respeto a las normas, sin perder de vista la realidad de los conflictos que siguen activos.
En definitiva, la gestión de China al frente del Consejo de Seguridad para este mes podría marcar un punto de inflexión: menos confrontación abierta y más diálogo político, siempre dentro de un marco en el que las potencias mantienen un papel decisivo gracias a la estructura de veto de los cinco miembros permanentes.
El tiempo dirá si estas promesas de “equidad, apertura y transparencia” se traducen en resultados tangibles para la paz y la seguridad globales.
