Hasta 6,8 millones de venezolanos podrían haber sido afectados por los sismos y ya se activa la respuesta internacional
La OIM estima que millones podrían estar en riesgo tras los sismos del 24 de junio; la ayuda ya se despliega y se coordina con autoridades y aliados para cubrir refugio, agua, higiene y atención sanitaria.
El balance provisional de los sismos que sacudieron #Venezuela el 24 de junio señala que podrían haber resultado afectados entre 5,5 y 6,8 millones de personas, según la Organización Internacional para las Migraciones, la OIM.
Estas cifras se basan en el análisis de cuántas personas viven en las zonas afectadas y en los daños reportados hasta ahora, e incluyen hasta dos millones de habitantes en Caracas, la capital.
En resumen, el desastre podría provocar un impacto humanitario de gran escala.
Una primera lectura con imágenes por satélite, realizada con la colaboración de Microsoft AI for Good Lab, ayuda a identificar las zonas con mayor daño para priorizar la ayuda.
Por ejemplo, en Catia La Mar, al norte de Caracas, el 31,5% de los edificios podrían haber sufrido daños, lo que ilustra la magnitud de la situación en las viviendas y la infraestructura.
Las primeras horas y días tras un desastre son decisivos, y eso lo ha dejado claro la directora general de la OIM. La organización está acelerando su respuesta: ya se han desplegado artículos de socorro preposicionados y se está trabajando con el Gobierno y con socios para proporcionar refugio de emergencia, agua potable, saneamiento, atención de salud y protección a las personas afectadas.
Aunque la prioridad inmediata es seguir buscando personas atrapadas, la #OIM advierte de que las consecuencias humanitarias persistirán mucho después.
El desplazamiento de población ya es visible y se espera que aumente a medida que las personas buscan seguridad. Por eso la respuesta debe ser rápida y sostenida para ayudar a reconstruir hogares y recuperar medios de vida. La OIM coordina esfuerzos con el Gobierno de Venezuela, con otras agencias de la ONU y con aliados para garantizar que la ayuda llegue. Ya se han entregado artículos de socorro en #Caracas y se prepara su distribución en las próximas horas.
La presidenta encargada del país anunció que en las próximas horas llegarán misiones de rescate de otros diez países, sumándose a las labores de las primeras 72 horas.
Entre las naciones presentes figuran Estados Unidos, México, Colombia, El Salvador, Chile, Ecuador, República Dominicana, España, Suiza, Francia, Italia, Países Bajos, República Checa, Alemania, Qatar y Jordania; Italia se sumará en las próximas horas, según informó el gobierno.
En La Guaira
En La Guaira, la región más afectada, se ha informado de un avance en la recuperación eléctrica: ya se habría restablecido alrededor de un 60% del servicio a la madrugada.
Con la llegada de más ayuda, se intentará acelerar la reparación de la torre eléctrica caída en la montaña para recuperar la iluminación y los servicios básicos.
Más de 100 máquinas pesadas, entre grúas, martillos y equipos para retirar escombros, están moviéndose de forma continua en Caraballeda, Macuto y Playa Grande, con equipos de protección civil y seguridad del Estado supervisando.
Funvisis reporta hasta 20 réplicas en lo que va del día y, por su parte, el Servicio Geológico de Estados Unidos registró un temblor adicional de magnitud 4,7 a la 00:16, hora peninsular española.
Este mosaico de datos muestra que la emergencia aún está en marcha, pero también que la respuesta ya está en marcha y que comunidades, ONG y gobiernos deben trabajar juntos para avanzar.
Históricamente, Venezuela no es ajena a sismos, y la región caribeña ha sufrido varios episodios fuertes en décadas pasadas. Esta experiencia ha hecho que la cooperación internacional y la coordinación entre autoridades y agencias sea clave para salvar vidas y acelerar la reconstrucción.
La OIM insiste en que la recuperación no termina en las próximas horas: primero hay que asegurar refugio, agua y servicios básicos, y luego ayudar a las familias a volver a la normalidad y a reubicar hogares y empleos cuando sea posible.