Miles marchan en Lima para exigir transparencia electoral durante el recuento entre Sánchez y Fujimori
Una concentración en el centro de Lima, encabezada por Roberto Sánchez y respaldada por Juntos por el Perú, exige transparencia en el recuento de la segunda vuelta entre Sánchez y Keiko Fujimori. La movilización reunió a delegaciones regionales, mostró consignas críticas y dejó claro un marco de denuncias, recursos legales y atención internacional.
Este sábado, colectivos sociales, simpatizantes y militantes de Juntos por el #Perú marcharon por el centro de Lima para reclamar #transparencia electoral en el marco del recuento de la segunda vuelta entre Roberto #Sánchez y Keiko Fujimori.
La convocatoria partió desde la avenida 9 de Diciembre, frente a la sede del JP, con el propio candidato a la cabeza, para defender lo que consideran una votación clave del pasado 7 de junio.
Delegaciones llegadas de Ica, Apurímac y Cajamarca se sumaron a la marcha y se desplegaron pancartas que resonaron en las calles: Abajo el pacto mafioso; El pueblo unido jamás será vencido; #Fujimori nunca más.
Antes de salir, Sánchez había insistido en la necesidad de una transparencia electoral y cuestionó la modificación del reglamento para el voto desde el extranjero en la segunda vuelta.
También se refirió a una denuncia penal presentada por la Procuraduría Pública Especializada en Delitos contra el Orden Público contra nueve personas por presunto perturbación de la tranquilidad pública en agravio del Estado.
El candidato calificó esa acción como una muestra de persecución política y sostuvo que buscarán proteger derechos constitucionales en un proceso electoral limpio.
Sánchez anunció que no se quedarán de brazos cruzados y adelantó que realizarán nuevas jornadas de lucha. Informó que presentarán una acción de amparo ante el Poder Judicial, alegando que se han visto afectados derechos fundamentales, como la participación política en un marco de voto claro y transparente.
También indicó que recurrirán a instancias internacionales para llamar la atención sobre lo que consideran irregularidades que podrían distorsionar la voluntad popular.
Expresó su preocupación por una carta de renuncia de la secretaria general de la ONPE
En la sesión política, el congresista Jaime Quito Sarmiento, de JP, expresó su preocupación por una carta de renuncia de la secretaria general de la ONPE, Elar Bolaños Llanos.
Según su lectura, Bolaños Llanos afirmó que los equipos de cómputo fueron manipulados y que se alteraron datos en el Sistema de Gestión Documentario, lo que podría socavar la confianza en el proceso.
Los datos oficiales disponibles, con el escrutinio avanzado: 99,987% de actas contabilizadas. Keiko Fujimori obtendría 50,134% y Roberto Sánchez 49,866%. En un recuento así, cada porcentaje es un mundo: una fracción de voto puede decidir la legitimidad de una victoria y encender o apagar las calles. Más allá de los números, estas movilizaciones muestran la tensión existente entre un electorado que quiere que todo se haga con reglas claras y la defensa de la integridad de las instituciones.
Historia y contexto: Perú ha vivido varios recuentos y disputas electorales, y el papel de la #ONPE es central para la legitimidad de un resultado. El voto en el extranjero, que en algunas veces ha sido decisivo, ha generado debates sobre tiempos, acceso y reglas de votación. La rivalidad entre Fujimori y los movimientos de izquierda no es nueva: la figura de Keiko Fujimori se ha convertido en un símbolo de la continuidad de una derecha que ha dominado la escena peruana en distintas épocas, mientras que Roberto Sánchez representa a una coalición que en su día buscó convocar al cambio desde otra vía.
Este marco histórico ayuda a entender por qué estas marchas no son simples #protestas de fin de semana, sino una lectura de décadas de política y desencuentros.
El recuento continúa y, con él, la esperanza de que se resuelvan las palabras y las actas. Pero, para muchos, la marcha dejó claro que la ciudadanía quiere seguir mirando de cerca cada una de las pantallas y cada una de las cifras, con la certeza de que el proceso tenga legitimidad ante la ley y ante la mirada internacional.