El Consejo de Gobierno de Euskadi aprueba una orden para gestionar una ayuda económica de pago único dirigida a mujeres que han sufrido violencia de género. El texto detalla el proceso de concesión, la evolución de la tramitación y las medidas complementarias de atención.
Esta prestación pretende facilitar la independencia de la víctima del agresor y apoyar el inicio de un proyecto de vida autónomo, cubriendo gastos como cambios de vivienda, fianzas de alquiler o deudas derivadas de la situación de violencia.
En este marco, el Ejecutivo vasco recordó los resultados de las encuestas sobre la prevalencia de la violencia machista en Euskadi, entre ellas una muestra de 4.500 mujeres de 16 a 85 años donde el 57% declaró haber sufrido acoso sexual o acoso reiterado alguna vez en la vida. La consejera de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico, Nerea Melgosa, subrayó la importancia de dar el paso para pedir ayuda y denunció que hacerlo permite activar la protección y los apoyos, al tiempo que insistió en que las instituciones disponen de recursos especializados para acompañar a las víctimas desde el primer momento.
Datos de tramitación: la evolución y el gasto
Entre los años recientes, la modalidad de esta ayuda ha mantenido un volumen relevante de tramitación.
En 2022 se tramitaron 459 solicitudes, de las que 255 fueron concedidas y se gastaron 1.598.128 euros; en 2023, 667 solicitudes, 385 concedidas y un gasto de 2.341.440 euros; en 2024, 609 solicitudes, 364 concedidas y un gasto de 2.259.180 euros. En 2025, con datos provisionales entre el 1 de enero y el 31 de octubre, se concedieron 267 ayudas; se habían destinado 1.600.000 euros a las ayudas ya concedidas y se preveía un incremento de 681.680 euros para atender las concesiones hasta final de año. En conjunto, 2022-2024 suman 6.198.748 euros y, con la previsión para 2025, la cifra total alcanzará 8.480.428 euros.
Evolución y alcance de la medida
Desde su puesta en marcha, la ayuda ha mostrado un crecimiento sostenido: de 35 ayudas concedidas en 2009 a 365 en 2024, lo que refleja un incremento relevante en la atención a las víctimas a lo largo de más de una década.
Ayudas para hijas e hijos huérfanos por violencia machista
Juventud y Reto Demográfico gestiona una #ayuda económica para hijas e hijos de víctimas mortales de violencia machista
Además, el Departamento de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico gestiona una ayuda económica para hijas e hijos de víctimas mortales de violencia machista.
Esta ayuda está dirigida a menores de edad en el momento del fallecimiento y con residencia efectiva en Euskadi. Desde la aprobación del decreto se han concedido seis ayudas por un total de 94.560 euros y existen expedientes en tramitación.
Mayor compromiso con la atención a mujeres mayores
En sintonía con la estrategia de reforzar la atención a la violencia machista, se intensificarán las actuaciones específicas con mujeres mayores, un colectivo que puede enfrentar mayores barreras para identificar, relatar o solicitar ayuda.
Aunque la prevalencia de ciertas formas de acoso tiende a reducirse con la edad, la violencia machista también afecta a las mujeres mayores y puede permanecer oculta durante años.
Entre las actuaciones previstas se destacan la detección y derivación desde el ámbito sociosanitario y comunitario, la formación de profesionales que atienden a personas mayores y la mejora de la accesibilidad de la información y de los recursos de acompañamiento.
SATEVI: servicio telefónico especializado 24/7
El Departamento de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico recuerda la disponibilidad del #SATEVI (Servicio Especializado de Información y Atención a Mujeres Víctimas de Violencia Doméstica o por Razón de Sexo), teléfono 900 840 111, atendido por profesionales especializadas, 24 horas al día, 365 días al año.
El servicio es inmediato, anónimo, confidencial y gratuito, y no deja rastro en la factura. El SATEVI atiende en 51 idiomas y ofrece atención a personas con discapacidad auditiva y/o del habla mediante un canal web de video interpretación. Además de casos de #violencia de género en el ámbito de pareja o expareja, también presta información y atención ante otras violencias (violencia doméstica en el entorno, violencia sexual, trata, mutilación genital femenina, matrimonios forzados, acoso sexual o por razón de sexo en el ámbito laboral, entre otras).
