Informe del Observatorio Vasco del Juego analiza el ocio de mayores de 65 años en Euskadi
El Observatorio Vasco del Juego presentó un informe sobre las personas mayores de 65 años y su relación con el juego en Euskadi, destacando alta participación, gasto moderado y predominio del juego tradicional presencial, con bajos niveles de juego problemático.
En Euskadi, el #Observatorio Vasco del Juego presentó el informe denominado Personas mayores de 65 años y el juego en #Euskadi durante una jornada en Vitoria-Gasteiz.
La apertura de la sesión correspondió al consejero de Seguridad, Bingen Zupiria, que estuvo acompañado por la vicerrectora del Campus de Álava de la EHU, Ixone Fernández de Labastida, y la directora de Juego y Espectáculos del Gobierno Vasco y presidenta del Observatorio, Nerea Alday.
Esta reunión formó parte de la jornada anual dedicada al juego responsable con motivo del Día Internacional del Juego Responsable, que se celebra el 17 de febrero.
En esta ocasión, el eje central fue la presentación del informe a cargo de Iraide Fernández, integrante del grupo de trabajo del Observatorio Vasco del Juego.
Es un estudio poco habitual en este ámbito por la alta participación de las personas mayores y la baja problematización que rodea al juego en este segmento de la población, en contraste con otros grupos etarios.
La jornada también incluyó la conferencia El juego de apuestas, un desafío creciente para la salud pública, realizada por Yolanda López del Hoyo de la Universidad de Zaragoza, y una mesa redonda con Pedro Jiménez, de la Asociación de Bingos de Euskadi, Encina Díaz, técnica de proyectos del Tercer Sector, y Ana Herrezuelo, de la asociación ASAJER.
Durante su intervención, el consejero Zupiria subrayó que el objetivo fundamental de la colaboración con la EHU, a través del Observatorio Vasco del Juego, es obtener una visión amplia del fenómeno para diseñar políticas públicas eficaces que eviten o reduzcan el juego problemático o patológico.
También explicó que el estudio busca caracterizar las conductas de juego en mayores de 65 años, identificar hábitos y evaluar los posibles daños vinculados al juego, así como detectar situaciones de riesgo o vulnerabilidad.
Por su parte, la vicerrectora Ixone Fernández de Labastida resaltó que el informe es innovador y cubre un vacío de conocimiento, puesto que la investigación tradicional sobre el juego ha priorizado a la población joven y las modalidades online, dejando a las personas mayores en un plano secundario pese a su alta participación en ciertas modalidades.
En ese sentido, apuntó que la universidad tiene un papel clave para generar conocimiento riguroso donde aún no existe el suficiente.
El nuevo estudio se apoyó en 750 encuestas y tres grupos de discusión en las capitales vascas. Se analizan los hábitos de juego en la población mayor de 65 años, desde la amplitud de la práctica hasta el componente emocional que adquiere en esta etapa de la vida.
El informe aborda también la extensión de la práctica, así como la influencia emocional y social que rodea a estas conductas.
Resultados principales: alta participación, pero uso mayoritariamente ocasional y controlado. El 87,1% de las personas mayores de 65 años en Euskadi ha participado en algún juego de azar en el último año. Aunque la participación es elevada, las frecuencias de juego no son intensas; el 58,7% juega un día al mes o menos y el 32,8% lo hace entre dos y cuatro días al mes.
En cuanto al gasto, la media de la última semana es de 7,78€ (mediana 5€) y la del último mes de 34,88€ (mediana 20€). Sin embargo, en Navidad el gasto sube a 134,38€, con una dispersión amplia que puede alcanzar los 1.000€, lo que revela variaciones significativas según circunstancias festivas y sociales.
Predominio del juego tradicional y presencial. Las modalidades más practicadas entre las personas mayores son las loterías tradicionales (Lotería Nacional, sorteos como Navidad y El Niño, Primitiva) y el cupón de la ONCE.
En menor medida aparecen las máquinas de juego, el bingo o las apuestas deportivas; el juego online y los casinos presentan una presencia prácticamente nula.
Los discursos de los grupos de discusión refuerzan la idea de que estas modalidades son consideradas como parte de la vida cotidiana, asociadas a la costumbre, la confianza y la ilusión compartida, y se distinguen de otras formas de juego percibidas como más peligrosas o ajenas.
Ilusión, tradición y socialización. Aunque alrededor del 66,2% cita ganar dinero como motivo principal, el análisis cualitativo indica que la expectativa económica está más vinculada a la ilusión del sorteo que a la ganancia material.
Además de la expectativa monetaria, se valoran la tradición (22%) y el entretenimiento (8,2%), lo que refuerza la idea de que el juego cumple una función simbólica y ritual más que instrumental.
El estudio también señala que este comportamiento está fuertemente condicionado por una trayectoria vital marcada por un contexto histórico de oferta de juego más limitada y socialmente legitimada.
000 personas mayores podrían estar en situación de riesgo en Euskadi
Juego problemático. El 98,8% de las personas mayores que juegan no presenta indicadores de trastorno del juego según la escala DSM-V. Solo un 0,4% se halla en una fase de juego patológico leve, y un 0,8% podría situarse en un umbral de posible juego problemático. En términos absolutos, se estima que más de 4.000 personas mayores podrían estar en situación de riesgo en Euskadi, y algo más de 2.000 podrían presentar un juego patológico leve. De forma retrospectiva, un 2,4% reconoce haber tenido problemas de juego excesivo o dependencia en el pasado.
Diferencias entre edad, género y convivencia. El estudio no identifica diferencias significativas por sexo en la prevalencia del juego ni en el juego problemático, lo que sugiere que, en la vejez, el juego está menos atravesado por desigualdades de género que en otros grupos de edad.
Se observa una reducción progresiva de la frecuencia y el gasto a medida que aumenta la edad. En la denominada vejez joven, el 90,5% ha jugado en los últimos 12 meses; en la vejez intermedia desciende a 87,5% y en la vejez avanzada alcanza 75,2%.
En gasto, la vejez joven registra las medias más altas (8,5€ en la última semana y 39,4€ en el último mes), mientras que en la vejez intermedia y avanzada el gasto medio se reduce a alrededor de 6,5€ semanales y 25€ mensuales, respectivamente.
En promedio, los hombres muestran un gasto ligeramente mayor que las mujeres durante el corto y el medio plazo. El tipo de convivencia también influye: quienes viven acompañados participan más (90,1%) que quienes viven solos (85,2%), y la participación desciende notablemente entre personas institucionalizadas o con apoyo formal (54,4%).
Esto refuerza la idea de que, a medida que avanza la edad, el juego tiende a adoptar formas más ocasionales y controladas, alejadas de dinámicas de mayor riesgo.
Conclusiones. El informe concluye que el juego entre las personas mayores de 65 años es, en términos generales, una práctica extensamente arraigada y socialmente aceptada en Euskadi, con funciones de ocio y socialización y con niveles muy reducidos de juego problemático.
El Gobierno Vasco, a través del Observatorio Vasco del Juego, reafirma su compromiso de establecer políticas públicas basadas en evidencias para adaptar la oferta de juego a la realidad social del territorio y reducir los riesgos asociados.
En un marco histórico de modernización de las políticas de consumo responsable, la región continúa promoviendo la educación y la prevención como pilares para gestionar el impacto del ocio en la tercera edad, buscando un equilibrio entre entretenimiento, convivencia y bienestar individual.