Euskotren y ETS anuncian la unificación del sentido de circulación en la tramo Hendaia-Pasaia, con fases en febrero y una extensión gradual durante 2026, en paralelo a la construcción de una pasante soterrada y a la futura conexión Hendaia-Zarautz.
El plan, que se enmarca en la estrategia de conectividad regional, prevé una primera aplicación entre Hendaia y Errenteria el miércoles 11 de febrero, y el día siguiente se extenderá también a Galtzaraborda y Pasaia.
A lo largo de 2026, la modificación se irá desplegando de forma progresiva hasta Amara, coincidiendo con la puesta en servicio de la esperada pasante soterrada en #San Sebastián y con la futura conexión Hendaia-Zarautz.
Una vez en vigor, las personas usuarias del tramo Hendaia-Pasaia, que actualmente registran un volumen notable de viajeros en días laborables, deberán acceder al tren desde la vía opuesta a la que emplean habitualmente.
El objetivo es que toda la red opere con la circulación por la izquierda, en sintonía con el resto de tramos, lo que facilitará la coordinación de servicios, optimizará los tiempos de conexión y mejorará la experiencia de viaje de los usuarios.
Para facilitar la transición, #Euskotren y #ETS reforzarán la atención en estaciones, instalarán señalización específica y emitirán avisos por megafonía a lo largo de todo el servicio para recordar cada paso del cambio.
Los trenes incorporarán modificaciones técnicas y un software de apoyo para los conductores, de modo que la operación pueda llevarse a cabo con mayor seguridad y continuidad.
El cambio de andén que acompaña la modificación es también imprescindible para la futura conexión ferroviaria Hendaia-Zarautz, que dependerá de la inauguración de la pasante que conectará San Sebastián con el resto de la red.
En la actualidad, los trenes que realizan el recorrido entre la frontera francesa y la capital guipuzcoana (conocido como el Topo) circulan por la derecha, mientras que en el resto de Euskotren se circula por la izquierda.
El traslado de sentido pretende eliminar lo que durante años ha sido un punto de mayor complejidad operativa, especialmente en tramos donde conviven ambas direcciones.
Euskotren ha convivido con segmentos de la red que funcionan con diferentes sentidos de circulación
Históricamente, Euskotren ha convivido con segmentos de la red que funcionan con diferentes sentidos de circulación. Aunque a principios de su implantación toda la línea funcionaba hacia la izquierda, un episodio de inundaciones en 1983 obligó a modificar el sentido en un tramo concreto para mejorar la visibilidad y la gestión de la circulación.
A día de hoy, el objetivo es lograr un único sentido a lo largo de toda la red este hacia la frontera, con la coindicencia de la futura integración de nuevas infraestructuras.
Sobre el coste de la operación, la fuente oficial no detalla cifras concretas en euros, pero la magnitud de este tipo de proyectos suele incluir #inversión en obras de infraestructura, señalización, tecnología de control y software de control de cabina.
En términos generales, estos cambios y las obras asociadas se sitúan en rangos multimillonarios en euros, dependiendo del alcance exacto de las actuaciones y de la magnitud de la obra civil necesaria.
Las autoridades han destacado que la inversión busca, entre otros objetivos, mejorar la fluidez del tráfico ferroviario, reducir los tiempos de conexión entre trayectos y elevar la experiencia de viaje de las personas usuarias.
La transición se enmarca en una visión más amplia de modernización de la red de Euskotren y de integración con futuros proyectos de #transporte en la cornisa vasca, como la conectividad entre diferentes ciudades y la facilitación de movimientos transfronterizos.
En este sentido, la entrada en servicio de la pasante y la unificación del sentido de circulación no solo buscan beneficio inmediato para los viajeros del tramo Hendaia-Pasaia, sino también sentar las bases para una red más coherente y eficiente que favorezca la movilidad de residentes y visitantes en todo el territorio.
En resumen, el cambio de sentido de circulación, con fases en febrero y una implementación gradual en 2026, promete mejorar la consistencia operativa, facilitar integraciones intermodales y contribuir a una experiencia de viaje más predecible y cómoda para las personas que usan el sistema ferroviario vasco.
