Un anuncio de Dr Pepper que se volvió viral en TikTok impulsa una nueva tendencia: jingles creados por usuarios para marcas, con ejemplos recientes y estimaciones de costos en euros.
El clip, publicado a finales de diciembre, acumula más de 124 millones de visualizaciones. Poco después, la propia marca incluyó esa idea en un anuncio de 15 segundos que se transmitió durante el Campeonato Nacional de Fútbol Universitario de 2026, lo que llevó la melodía a millones de hogares.
Desde entonces, otros #creadores en la red se sumaron a la propuesta. En un video centrado en Chipotle, con más de 9 millones de visualizaciones, la canción juega con la idea de pedir un bol o un burrito y repite la frase para reforzar la marca.
Chipotle respondió con un comentario que invita a que la versión también gane visibilidad. A la lista se suman intentos para Sprite y, presuntamente, esfuerzos por adaptar lemas de Coca-Cola a nuevos ritmos.
Supuestamente hay mercados de trabajo para estos #jingles en redes y algunos creadores reportan colaboraciones directas con marcas
El fenómeno no es solo creativo, también económico. supuestamente hay mercados de trabajo para estos jingles en redes y algunos creadores reportan colaboraciones directas con marcas. En general, se habla de tarifas que podrían oscilar entre 4.600 y 18.400 euros por proyectos de 15 segundos, dependiendo de la duración, el alcance y de si se adquieren derechos de uso multicanal. Estas cifras se mencionan como referencia informativa y no constituyen una tabla oficial, pero dan una idea del posible valor de estas piezas para campañas digitales.
Históricamente, los jingles han sido una pieza central de la #publicidad desde la era de la radio, con resonancias que perduran en la memoria de varias generaciones.
En la era digital, los creadores de contenidos pueden convertir una idea en una campaña de marca sin necesidad de grandes estudios; sin embargo, las disputas de derechos y el control de la marca permanecen como factores a considerar.
Supuestamente, millones de usuarios nuevos han visto estas creaciones, lo que abre posibilidades para microinfluencers y aprendices de músicos, aunque también introduce riesgos de uso indebido de marcas y de atribución.
