Un grupo de consumidores se une a un boicot de 24 horas para manifestar su descontento con las políticas corporativas y la falta de diversidad.

El próximo viernes 28 de febrero, un número creciente de consumidores ha decidido llevar a cabo un boicot de 24 horas, conocido como el 'día sin compras'.

Esta iniciativa tiene como objetivo protestar contra lo que muchos consideran una avaricia corporativa desenfrenada y la regresión en los esfuerzos de diversidad, equidad e inclusión por parte de varias empresas.

Además, se alza la voz contra las políticas del expresidente Donald Trump, que busca eliminar programas federales relacionados con la diversidad y la inclusión.

Durante este día, los participantes están llamados a no realizar ningún tipo de gasto. Sin embargo, si surge la necesidad de adquirir algún producto, se les sugiere que lo hagan de manera consciente, apoyando a pequeñas empresas o iniciativas que promuevan la sostenibilidad y la equidad.

A lo largo de la última década, ha habido un creciente descontento entre los consumidores, especialmente entre los millennials, quienes enfrentan una carga de deudas cada vez mayor.

Según un informe, el 43% de los nuevos clientes que buscan asesoramiento financiero en Money Management International son millennials. En promedio, estos jóvenes adultos están lidiando con una deuda no asegurada que asciende a unos 27,000 euros, incluida la deuda de tarjetas de crédito.

Este aumento en la deuda ha llevado a muchos a considerar la consolidación de deudas como una solución viable.

La situación se agrava con la llegada de las devoluciones del impuesto federal, que han comenzado a fluir desde el Servicio de Impuestos Internos. Un nuevo análisis sugiere que muchos contribuyentes podrían recibir reembolsos más altos de lo esperado, lo que ofrece una oportunidad para que los consumidores tomen decisiones financieras más informadas.

Un informe de Oxford Economics destaca que los reembolsos totales están en línea con los de los últimos cinco años, pero la cantidad devuelta a los contribuyentes podría ser una de las más altas en años recientes.

Este boicot no es un fenómeno aislado. En todo el mundo, los consumidores han comenzado a cuestionar el modelo de negocio de muchas corporaciones, exigiendo un mayor compromiso con la responsabilidad social.

En 2019, una encuesta reveló que más del 70% de los consumidores preferirían comprar productos de empresas que se alinean con sus valores personales, lo que resalta la importancia de la ética en el consumo.

Mientras tanto, las grandes corporaciones están comenzando a responder a estas demandas cambiando sus políticas y estrategias de marketing. Algunas han prometido dejar de lado las tarifas adicionales, como el recargo por los huevos en sus menús, mientras que otras están revisando sus programas de responsabilidad social corporativa para alinearse mejor con las expectativas de los consumidores.

En conclusión, el 'día sin compras' del 28 de febrero no solo es una oportunidad para que los consumidores expresen su descontento, sino también un momento para reflexionar sobre el impacto de sus decisiones de compra.

A medida que las generaciones más jóvenes continúan enfrentando desafíos económicos, la necesidad de un cambio en la forma en que las corporaciones operan se vuelve cada vez más urgente.