Exploramos las ventajas y desventajas de Signal, la aplicación de mensajería que ha ganado popularidad entre periodistas y funcionarios gubernamentales tras un reciente escándalo de filtración.

Imagen relacionada de el dilema de la privacidad es realmente seguro signal

Recientemente, el Secretario de Defensa de EE. UU., Pete Hegseth, se vio envuelto en un escándalo cuando se reveló que había incluido accidentalmente a un editor de revista en una conversación secreta sobre planes de guerra.

Este incidente ha generado preocupaciones sobre la gestión de información clasificada y ha puesto en el centro de atención a Signal, una aplicación de mensajería conocida por su enfoque en la privacidad y la seguridad.

La seguridad de Signal radica en su sistema de cifrado de extremo a extremo, lo que significa que ni la propia aplicación puede acceder a las conversaciones privadas de los usuarios.

Según Derek Kravitz, editor adjunto de Consumer Reports, "Signal no rastrea ni almacena datos de usuario, y su código es de acceso público, lo que permite que sea examinado en busca de posibles vulnerabilidades de seguridad".

Esto contrasta con otras aplicaciones de mensajería que a menudo recopilan y almacenan información de sus usuarios.

En Signal, los únicos datos que se almacenan son los números de teléfono, la fecha en que un usuario se unió al servicio y la última vez que se conectó.

Todo lo demás, como contactos y chats, se guarda en el dispositivo del usuario. Además, la opción de programar la eliminación automática de mensajes añade una capa adicional de privacidad, lo que ha llevado a que periodistas y funcionarios gubernamentales lo prefieran como herramienta de comunicación.

En los últimos años, Signal ha evolucionado de ser una aplicación poco conocida usada por disidentes a convertirse en una red de comunicación popular entre periodistas y organizaciones gubernamentales.

La comunidad tecnológica ha elogiado a Signal por sus innovaciones en la protección de datos. Sin embargo, es importante tener en cuenta que, aunque Signal es más seguro que muchas otras aplicaciones, su seguridad puede verse comprometida por el dispositivo en el que se utilice.

El CTO de McAfee, Steve Grobman, advierte que incluso las aplicaciones de mensajería más seguras son tan seguras como el contexto en el que se utilizan.

Por ejemplo, si el teléfono de un usuario es hackeado, un cibercriminal podría tener acceso a las comunicaciones en Signal. Asimismo, si un usuario pierde su dispositivo, un atacante podría acceder a los datos almacenados, incluidos los mensajes cifrados.

Por lo tanto, es crucial que los usuarios de Signal implementen medidas adicionales para proteger su información. Algunas recomendaciones incluyen la configuración de autodelete para mensajes y la opción de anonimizar el número de teléfono al crear una cuenta, lo que añade otra capa de privacidad.

Además, es fundamental asegurarse de que la sesión de Signal esté segura y verificar los números de seguridad para evitar posibles escuchas.

En este contexto, el reciente incidente con Hegseth sirve como un recordatorio importante para todos los usuarios de aplicaciones de mensajería. Antes de presionar "enviar", es esencial revisar quiénes están incluidos en las conversaciones, especialmente en temas delicados. La seguridad digital no solo depende de la aplicación que se utilice, sino también de la atención y precaución que cada usuario tenga en su uso diario.