La indemnización de SiriusXM: solo queda una semana para reclamar y podría redefinir las reglas de las llamadas no deseadas
Un acuerdo por llamadas no deseadas propone una indemnización y una ventana de reclamaciones y objecciones que podría cambiar la relación entre la empresa y los reguladores.
Un acuerdo entre #SiriusXM y un grupo de demandantes relacionado con llamadas de telemarketing podría cerrar un capítulo importante para la empresa.
Supuestamente, solo queda una semana para presentar reclamaciones ante la autoridad responsable de la liquidación, y el monto total de la compensación se ha fijado en 28 millones de dólares.
En euros, según la tasa de cambio vigente, sería aproximadamente 25,8 millones de euros. Sin embargo, estas cifras podrían ajustarse a medida que se revisen las reclamaciones válidas.
Los plazos clave son: 21 de marzo de 2026 para presentar reclamaciones; 27 de marzo para presentar objeciones; y 11 de mayo para la aprobación final por parte de un juez.
Estas fechas marcan el proceso de cierre de un litigio que se originó a partir de indicios de que SiriusXM habría contactado repetidamente a personas que habían pedido no ser contactadas.
Para calificar, las personas que fueron contactadas por SiriusXM más de una vez entre el 27 de abril de 2019 y el 31 de octubre de 2025 pueden hacerlo si no eran suscriptores de SiriusXM y habían figurado en el Registro Nacional No Llamar al menos 31 días.
También pueden calificar aquellos a quienes se les pidió ser incluidos en la lista interna de no llamar, pero aun así recibieron llamadas.
Quien presente una reclamación en línea podrá seguir las instrucciones en el sitio oficial de la liquidación. El monto de cada reclamación se determinará de acuerdo con los criterios de la edificación; la cifra exacta dependerá del número de reclamaciones válidas y de otros factores legales que el tribunal ya ha establecido.
Además, el administrador de la liquidación no ha publicado estimaciones de pago; supuestamente esas cifras dependerán del volumen de reclamaciones válidas y de la revisión de cada caso individual.
Este proceso podría generar dudas entre los consumidores que recibieron llamadas no deseadas y que no estaban seguros de si calificaban.
El Registro Nacional No Llamar (National #Do Not Call Registry) fue creado para que los consumidores eviten llamadas de telemarketing no deseadas
La disputa tiene raíces en un marco regulatorio histórico. El Registro Nacional No Llamar (National Do Not Call Registry) fue creado para que los consumidores eviten llamadas de telemarketing no deseadas, y su uso se complementa con normas como la Ley de Protección al Consumidor de Comunicaciones (TCPA) en Estados Unidos, normativa que ha sido fuente de numerosos litigios desde los años 90.
En ese contexto, acuerdos como el actual buscan resolver múltiples reclamaciones en una sola operación y evitar litigios prolongados.
En el panorama actual, este caso podría sentar un precedente sobre cómo las empresas gestionan sus listas internas de no llamar y cómo se miden las pérdidas para el negocio frente a la regulación.
Si bien el monto total del acuerdo y las condiciones de pago están sujetas a aprobación judicial y a la cantidad de reclamaciones válidas, la noticia ha despertado un interés de consumidores y reguladores por igual, que vigilan de cerca el desarrollo del proceso.
Históricamente, las multas y acuerdos de este tipo han llevado a cambios en las prácticas de marketing telefónico de las empresas, con un énfasis renovado en la transparencia y en la claridad de los mecanismos de queja.
Aunque el objetivo declarado es resolver disputas, los analistas señalan que el proceso también podría influir en cómo otros operadores de #telecomunicaciones gestionan sus políticas de contacto, y en qué medida se prioriza la protección de los derechos de los consumidores frente a las estrategias comerciales.
A falta de confirmación final, los próximos días serán decisivos para quienes esperan una compensación por las llamadas no deseadas y para los reguladores que buscan definir límites más claros en la relación entre telemarketing y protección al usuario.
En el horizonte, podría haber cambios prácticos para la industria, con efectos que podrían sentirse en futuras reclamaciones y en la forma en que las empresas comunican sus protocolos de contacto a los usuarios.