Kroenke expande su imperio rural con una compra récord de tierras en Nuevo México

El magnate Stan Kroenke intensifica su dominio de ranchos al adquirir 937.000 acres en Nuevo México, convirtiéndose en el mayor propietario privado de tierras en EE. UU., según registros y revisiones de The Land Report.

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En concreto, la operación implicó la adquisición de aproximadamente 937.000 acres repartidos entre varios ranchos ubicados en condados del este y del sureste del estado. Según The Land Report, este movimiento lo situaría como el mayor propietario privado de tierras del país y consolidaría una red de ranchos que Kroenke ya venía ampliando en la región desde años atrás.

Los ranchos, identificados como Lobo, Pecos, Agua Verde, Conchas, Trigg y Bojax, están situados en áreas alrededor de Santa Rosa, Vaughn, Clines Corners, Logan y Roswell, y se emplean para ganadería, caza y proyectos de energía renovable, según las fichas de registro y la cobertura de prensa.

Como contexto histórico, en 2023 Kroenke vendió el Canon Blanco, un rancho de 80.892 acres situado a unas 14 millas al sureste de Santa Fe, en una operación que se reportó por 60 millones de dólares. En ese momento, el valor en euros era de unos 55,2 millones, según el tipo de cambio vigente al cierre de la transacción.

Sobre el precio actual de la operación en #Nuevo México no se han difundido datos oficiales; supuestamente la cifra no se ha hecho pública. De acuerdo con informes, el objetivo podría incluir generar valor a largo plazo a través de la producción de ganado, caza y energía renovable, además de ampliar la presencia de Kroenke en una región con gran dinamismo rural.

La noticia llega en un contexto de creciente interés de grandes inversores por tierras agrícolas y ranchos en la región

La noticia llega en un contexto de creciente interés de grandes inversores por tierras agrícolas y ranchos en la región. Kroenke ya figura como una figura clave en el sector inmobiliario de Estados Unidos, con inversiones que se extienden más allá de sus actividades deportivas en la NFL y la NBA, y con una presencia importante en bienes raíces comerciales.

Si bien los habitantes de los pueblos rurales de Nuevo México dan la bienvenida al proyecto por su potencial económico, también se alza un debate sobre el impacto social y ambiental de estas grandes adquisiciones de tierras.

Históricamente, la compra de vastas extensiones de tierra por parte de inversores no es nueva en Estados Unidos. En las últimas dos décadas, varios conglomerados han visto en las grandes extensiones de terreno una reserva de valor ante la volatilidad de otros activos.

Expertos señalan que la diversificación hacia el sector rural puede traer empleo y desarrollo regional, pero también desafía modelos tradicionales de propiedad y gestión de tierras.

En este marco, la operación de Kroenke podría convertirse en un referente para la región y, a la vez, en un tema de discusión sobre la concentración de la propiedad rural en manos de unos pocos.

Mientras tanto, otros integrantes del universo empresarial observan con interés si este movimiento sienta precedentes para futuras adquisiciones en el suroeste y en áreas cercanas a ranchos históricos, que a lo largo de generaciones definieron la economía local.

En suma, la convergencia de deporte, inversión territorial y energía renovable en una sola operación simboliza la creciente interconexión entre la riqueza, la tierra y el uso de recursos en Estados Unidos.