Descubre cómo importantes organizaciones en EE.UU. están abandonando sus compromisos de diversidad e inclusión tras acusaciones de racismo.

En un giro inesperado, varias de las principales empresas de Estados Unidos, que alguna vez se comprometieron a fomentar la diversidad, la equidad y la inclusión (DEI), están desmantelando sus programas, lo que ha suscitado un debate sobre el futuro de estas políticas en el ámbito laboral.
Entre las organizaciones afectadas se encuentra la United Way de Knoxville, que ha dejado de operar su oficina de DEI en un ambiente de controversia tras acusaciones de racismo.
Yashika Smith, la anterior directora de equidad de la organización, fue despedida tras presentar una queja sobre discriminación racial en el trabajo.
Smith, quien es una mujer negra, alegó que su supervisor cuestionó la cantidad de tiempo que ella y otra colega negra pasaban trabajando desde casa. Aunque la United Way realizó una investigación y determinó que la queja no tenía fundamento, la situación se tornó tensa, culminando en la salida de Smith de la organización.
La United Way pagó a Smith una indemnización de aproximadamente 104,000 euros para que abandonara su puesto, pero esto solo fue el inicio de un proceso más largo.
Después de recibir el pago, Smith solicitó beneficios de desempleo, lo cual llevó a un enfrentamiento con la organización, que argumentó que no debía pagarle debido a su indemnización.
Sin embargo, un fallo en su favor en una audiencia estatal obligó a la United Way a cubrir sus beneficios por desempleo.
Este episodio ha puesto de manifiesto la lucha continua por la diversidad en el lugar de trabajo, especialmente en un país que ha visto un aumento de las tensiones raciales en los últimos años, en gran parte impulsadas por eventos como la muerte de George Floyd y el tiroteo de varios adolescentes negros en Knoxville en 2021.
En respuesta a estos problemas, la United Way había contratado a Smith con la esperanza de integrar una mentalidad DEI en su estructura organizacional.
Sin embargo, a medida que las organizaciones están revaluando sus compromisos hacia la diversidad, el caso de la United Way no es único. En todo el país, empresas como Walmart y Meta han comenzado a reducir o incluso abandonar sus iniciativas DEI. Esto ocurre en un contexto donde los programas de diversidad han estado bajo un intenso escrutinio por parte de diversas partes interesadas, incluyendo consumidores y políticos.
La United Way, que alguna vez fue un ejemplo de cómo las organizaciones pueden promover la equidad racial, ha dejado de tener un enfoque dedicado a la DEI.
La actual directora interina, Chrystal Armstrong Brown, ha declarado que aunque la DEI sigue siendo un componente integral de su misión, ya no se mantiene un puesto específico para ello.
Esto refleja un cambio más amplio en la filosofía de muchas organizaciones que buscan integrar estas prácticas en todas sus operaciones en lugar de relegarlas a un solo departamento.
Esta tendencia ha generado preocupación entre los defensores de la justicia social, quienes argumentan que desmantelar estas iniciativas perpetúa las desigualdades existentes en el lugar de trabajo.
La eliminación de la DEI de las prioridades organizacionales podría significar que las luchas por la equidad racial se están desvaneciendo en un contexto más amplio de resistencia a las políticas progresistas.
A medida que las organizaciones reevalúan sus estrategias, el futuro de la DEI en el lugar de trabajo sigue siendo incierto. Las decisiones tomadas hoy no solo afectarán a las empresas, sino también a las comunidades a las que sirven, y es crucial que se mantenga el enfoque en construir un entorno laboral equitativo y justo para todos.