La cadena minorista presentó una demanda contra el gobierno de Estados Unidos para obtener la devolución de aranceles pagados durante las tensiones comerciales, citando costos que afectaron sus operaciones y precios al consumidor.
La acción fue presentada ante la Corte del Distrito Sur de California y, según la documentación judicial, persigue el reembolso de las sumas abonadas como #aranceles por mercancías importadas durante una fase de tensiones comerciales entre Estados Unidos y varios socios comerciales.
Supuestamente, la empresa sostiene que ciertos aranceles fueron aplicados de manera inapropiada o desproporcionada, lo que elevó los costos operativos de #Costco y, por consiguiente, los precios para los clientes.
Entre los productos mencionados en la denuncia aparece el pollo rostizado Kirkland Signature, cuyo precio promocional en tiendas de la cadena se ubicaba en 4.99 dólares, lo que al cambio aproximado equivale a unos 4.60 euros. Este dato sirve para ilustrar el impacto práctico de las políticas arancelarias en los costos de los alimentos listados en el mostrador de venta al consumidor.
Costco indicó en un comunicado que ha retirado las señales que indicaban “sin conservantes” en sus mostradores y en las publicaciones en línea relacionadas con ese pollo.
Aunque la compañía asegura que emplea carragenina y fosfato de sodio para mantener la humedad y la consistencia del producto, la demanda y las resoluciones correspondientes siguen la línea de acusaciones sobre publicidad engañosa y prácticas comerciales injustas.
Los aranceles entre Estados Unidos y sus socios se reforzaron durante el mandato de Trump
Históricamente, los aranceles entre Estados Unidos y sus socios se reforzaron durante el mandato de Trump, con tasas sobre una amplia gama de productos importados, generando tensiones entre minoristas y autoridades aduaneras.
Supuestamente, ese marco creó un entorno en el que gigantes de venta al por menor, como Costco, buscarían vías legales para corregir cargos que consideren indebidos.
Si el tribunal acepta la demanda, podría sentar un precedente para otros comercios minoristas y para clientes que consideren que se han visto afectados por cargos arancelarios.
El pleito llega en un momento en que Costco y otras cadenas de gran tamaño enfrentan un escrutinio creciente sobre prácticas de precios, etiquetas y marketing.
En paralelo a la cuestión de los aranceles, la noticia también ha puesto en relieve la atención de los consumidores sobre la publicidad de productos alimenticios y la forma en que se comunican los ingredientes; presuntamente, ciertos mensajes publicitarios podrían no reflejar con exactitud la composición real de los productos en venta.
Las implicaciones del caso, que aún está en fases iniciales, podrían afectar la forma en que las empresas gestionan disputas sobre costos de importación y asesoramiento a clientes, así como las estrategias de comunicación de producto frente a reguladores y usuarios finales.
Aunque el desenlace es impredecible, analistas señalan que una resolución favorable a Costco podría abrir vías para reclamaciones similares en el sector minorista, donde las tensiones entre aranceles y precios minoristas siguen siendo tema de debate.
Supuestamente, otros grandes minoristas podrían observar de cerca este proceso para medir sus propias exposiciones ante posibles reembolsos o compensaciones.
