La industria del bourbon en Kentucky enfrenta una amenaza significativa debido a los aranceles impuestos en medio de la guerra comercial de Trump.

La industria del bourbon en Kentucky, valorada en 8.4 mil millones de euros, se encuentra en una encrucijada debido a la guerra comercial impulsada por el expresidente Donald Trump. Con un arancel del 50% programado para entrar en vigor el 31 de marzo, destiladores como Brough Brothers, ubicados en Louisville, están buscando formas de mitigar el impacto.
Desde que Trump inició su guerra comercial, las exportaciones de whiskey estadounidense, incluyendo el bourbon de Kentucky, han sufrido. Grupos de la industria y destiladores están haciendo un llamado para que se restablezcan los aranceles cero para fomentar un comercio más justo entre Estados Unidos y sus socios comerciales.
La producción de bourbon no solo es esencial para la economía de Kentucky, sino que también emplea a miles de trabajadores y genera ingresos significativos.
Sin embargo, el bourbon ha sido utilizado como una herramienta en las negociaciones comerciales internacionales, resultando en una serie de aranceles perjudiciales.
En particular, los aranceles del 50% sobre productos de whiskey estadounidense, que incluyen bourbon y rye, estaban programados para volver a entrar en vigor el 1 de abril, aunque fueron retrasados hasta el 13 de abril por la Unión Europea.
Este aplazamiento se produce después de que Trump amenazara con un arancel del 200% sobre el alcohol europeo si se implementaban los aranceles planeados sobre el whiskey estadounidense.
Chris Swonger, presidente del Consejo de Bebidas Destiladas de Estados Unidos, expresó optimismo tras la noticia del retraso, indicando que representa una oportunidad para evitar un arancel devastador.
A medida que la amenaza de los aranceles continúa generando inestabilidad económica para el whiskey estadounidense, las repercusiones se sienten con fuerza en Kentucky.
Lawson Whiting, CEO de Brown-Forman, uno de los principales exportadores de espíritus de EE. UU., comentó que la situación es compleja y que están trabajando para lograr un retorno a aranceles cero recíprocos.
En Kentucky, donde el bourbon es un símbolo cultural y económico, las consecuencias de estos aranceles llegan más allá de las botellas en los estantes.
Rep. Morgan McGarvey advirtió que la guerra comercial está afectando a los agricultores que cultivan maíz, a los fabricantes de barricas y a los trabajadores de las destilerías, así como a los transportistas que distribuyen el producto terminado.
Las tarifas impuestas anteriormente por Trump en 2018 llevaron a una caída del 20% en las exportaciones de whiskey estadounidense a la UE, resultando en pérdidas de aproximadamente 112 millones de euros.
Sin embargo, durante la pausa reciente negociada por la administración Biden, las exportaciones de whiskey estadounidense a la UE aumentaron un 60%, lo que sugiere que un entorno libre de aranceles beneficia tanto a los trabajadores de destilerías como a los agricultores locales.
Con la incertidumbre que rodea a los aranceles, la industria del bourbon se encuentra en un punto crítico. La respuesta de Canadá a las medidas arancelarias de Trump, que incluyó la eliminación de productos de bourbon de los estantes, ha exacerbado la situación.
La industria del bourbon representa más que un simple producto; es un sistema interconectado que involucra a muchos colaboradores en la cadena de suministro.
Cada cambio en la política comercial tiene el potencial de afectar a todos los involucrados en la producción y distribución. Por lo tanto, tanto los destiladores como los legisladores continúan buscando soluciones que protejan este sector vital de la economía de Kentucky.