La eliminación de un programa de asistencia alimentaria ha dejado a muchos agricultores de Wisconsin sin ingresos y ha aumentado la inseguridad alimentaria en la región.

La reciente decisión del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) de cancelar el Programa de Asistencia para la Compra de Alimentos Locales en Wisconsin ha generado preocupación entre los agricultores y organizaciones que luchan contra la inseguridad alimentaria.
Este programa, que había proporcionado apoyo financiero a los agricultores para que suministraran alimentos frescos a bancos de alimentos locales, dejó de existir oficialmente el 7 de marzo.
Durante el último ciclo de cultivo, cerca de 300 granjas en Wisconsin participaron en este programa, enviando aproximadamente 3,8 millones de euros en alimentos a más de 250 despensas y escuelas.
La eliminación de esta iniciativa ha significado que muchas familias en situación de vulnerabilidad ya no podrán acceder a productos frescos y nutritivos, mientras que los agricultores perderán una fuente importante de ingresos.
Kristy Allen, una apicultora que donó alrededor de 1.350 kg de miel al Banco de Alimentos del Valle de St. Croix, comentó que sin este programa no podría haber proporcionado tal cantidad de producto. En los dos años que participó, recibió 25.000 euros en el primer año y 15.000 euros en el segundo por su participación. Además, la cancelación del programa le impide mantener a su empleado a tiempo parcial, lo que pone en riesgo su negocio.
La decisión de cerrar este programa ha sido considerada por muchos como un golpe duro a la comunidad agrícola local. Allen recordó que recibió una nota de agradecimiento de una mujer que había recibido su miel, lo que le hizo sentir que su trabajo tenía un impacto significativo.
La eliminación del programa no solo afecta la economía de los agricultores, sino también la salud y bienestar de los ciudadanos que dependen de estos recursos.
La directora ejecutiva de Feeding Wisconsin, Jackie Anderson, expresó su descontento, señalando que esto ocurre en un momento en que la necesidad de servicios de bancos de alimentos ha aumentado significativamente.
En Wisconsin, más de 617.000 residentes enfrentan inseguridad alimentaria, lo que resalta la creciente necesidad de apoyo.
El programa también era crucial para fomentar la sostenibilidad de la cadena de suministro de alimentos locales, ayudando a los agricultores a expandir sus mercados y a aprender a manejar operaciones más grandes.
Por ejemplo, Tenzin Botsford de Red Door Family Farm utilizó el programa para aumentar su producción de vegetales, que incluía alimentos culturalmente importantes para las comunidades locales.
La cancelación del programa ha sido vista como un paso negativo y una traición a los agricultores de Wisconsin, según el gobernador Tony Evers, quien comentó que esta decisión ignora las necesidades de la 'Dairyland' americana.
A pesar de que el USDA ha dicho que se permitirán concluir los contratos existentes, muchos en la comunidad agrícola temen por el futuro de sus negocios y la seguridad alimentaria de las familias en su región.
Este acontecimiento también muestra cómo las decisiones políticas pueden tener un efecto inmediato y devastador sobre las comunidades más vulnerables, una realidad que muchos agricultores enfrentan en un contexto de márgenes de ganancia cada vez más ajustados.