La Asociación de Jugadores Profesionales de Tenis ha presentado una demanda para obtener un mayor porcentaje de las ganancias en los torneos más importantes, lo que ha llevado a debates sobre la equidad en la distribución de premios.

El mundo del tenis está viviendo un momento de agitación tras la demanda interpuesta por la Asociación de Jugadores Profesionales de Tenis (PTPA) contra la ATP, la WTA, la ITF y la Agencia Internacional para la Integridad del Tenis (ITIA).
Esta acción, que fue promovida hace un par de semanas, ha reavivado viejas discusiones sobre la distribución de premios económicos en el circuito tenístico, enfocándose especialmente en los Grand Slams.
Recientemente, un grupo de tenistas, que incluye a algunos de los mejores del deporte en la actualidad, ha formalizado a través de una carta su reclamo a los organizadores de los cuatro torneos más prestigiosos del tenis: el Abierto de Australia, Roland Garros, Wimbledon y el US Open.
En este documento, exigieron un aumento considerable en la porción de la bolsa destinada a las recompensas monetarias que se distribuyen en estos eventos.
Según datos publicados por el diario francés L'Equipe, la realidad es que los jugadores actualmente reciben entre el 15% y el 20% de los ingresos generados por estos torneos, un porcentaje que se ve como insuficiente comparado con lo que se distribuye en otras ligas deportivas.
Por ejemplo, se estima que el total de ganancias de los Grand Slams en 2024 fue de alrededor de 1,5 mil millones de dólares (aproximadamente 1,4 mil millones de euros).
Sin embargo, de esa suma, solo se destinaron 254 millones de dólares (alrededor de 240 millones de euros) para premios. Esto representa que los jugadores absorbieron apenas un poco más del 16% del total, una cifra que ha sido criticada por varios jugadores de élite.
Entre ellos, Novak Djokovic, el actual número uno del mundo y cofundador de la PTPA, resaltó en una reciente conferencia que, a diferencia de otras ligas deportivas como la NFL o la NBA, donde aproximadamente el 50% de los ingresos se destina a los jugadores, el tenis se queda atrás en este aspecto.
Valencia acogerá el campeonato mundial de tenis Sub-16: Copa Davis Junior
Valencia será la sede del campeonato mundial de tenis Sub-16, la Copa Davis Junior, del 1 al 4 de agosto. Tres jugadores valencianos forman parte del equipo español. El torneo se llevará a cabo en el CM Valencia Tennis Center.Por su parte, Aryna Sabalenka, quien ocupa el primer puesto en el ranking femenino, también se ha pronunciado a favor de una mayor equidad, sugiriendo que las jugadoras deberían recibir una parte proporcionalmente mayor de los ingresos.
La situación actual de los Grand Slams se distingue por el hecho de que, a lo largo de los años, los premios han incrementado, pero la tendencia general sigue siendo que los tenistas no reciben lo que a su juicio les corresponde.
En el caso del Abierto de Australia, los premios aumentaron en un 11,6% respecto al año anterior, alcanzando un total de 3,5 millones de dólares australianos (aproximadamente 2,1 millones de euros) para el campeón de este año, Jannik Sinner, quien ganó el título en 2025.
Esta cifra es notablemente más alta que los 2,1 millones de dólares australianos (1,3 millones de euros) que Djokovic obtuvo en 2016, lo que revela un cambio significativo en las recompensas.
La Junta de Grand Slams, que se siente diferente en términos organizativos en comparación con ligas como la NBA o la NFL, ha argumentado que los ingresos generados se destinan al desarrollo del tenis en sus respectivos países.
Sin embargo, existe un fuerte sentimiento entre los jugadores de que el reparto actual es injusto, dada la cantidad de dinero involucrada en la venta de entradas, las cifras de merchandising y las ganancias por derechos televisivos.
A medida que se aproxima el segundo Grand Slam de la temporada, Roland Garros, se conocerá en breve la bolsa de premios a distribuir, lo que podría dar luz sobre si los reclamos de los tenistas han tenido un impacto inmediato o si, por el contrario, se requerirá un esfuerzo continuo para conseguir una mayor justicia económica en el deporte.