El delantero argentino Hernán Barcos se prepara para cerrar una carrera de más de dos décadas en el fútbol profesional con Alianza Lima, dejando un legado imborrable.

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Hernán Barcos, un nombre que resuena con fuerza en el mundo del fútbol sudamericano, se apresta a cerrar el capítulo de su carrera profesional. Con una trayectoria que abarca más de dos décadas, Barcos, nacido en Bell Ville, Argentina, ha dejado una huella imborrable en los clubes que ha representado y en los corazones de sus aficionados.

Nacido hace 40 años en la provincia de Córdoba, Barcos se ha convertido en una figura emblemática en el fútbol peruano tras su llegada a Alianza Lima en febrero de 2021.

Desde entonces, su impacto ha sido inmediato, convirtiéndose en uno de los máximos goleadores extranjeros en la historia del club, anotando 64 goles en 147 partidos.

Su último contrato se extiende hasta el 31 de diciembre de este año, y, para sorpresa de muchos, anunció que se tratará de su última temporada como jugador profesional.

La carrera de Barcos comenzó en 2004 en Racing Club, donde debutó en un partido recordado por muchos. Sin embargo, su primer paso por el fútbol argentino fue breve y pronto se aventuró en el extranjero, donde jugó en 14 clubes de nueve países a lo largo de su carrera.

Su viaje lo llevó por distintos continentes, incluyendo Sudamérica y Europa. Aunque su paso por equipos de Europa no fue del todo exitoso, logró consagrarse en América del Sur, siendo un ídolo en Liga de Quito y un campeón en Brasil con Palmeiras y Cruzeiro.

A lo largo de su trayectoria, Barcos no sólo se ha destacado por su capacidad goleadora, sino también por su habilidad para ser un líder en el campo de juego.

En ligas de Perú, su legado es notable. Se ha convertido en el segundo máximo goleador en la historia de la Copa Sudamericana, anotando 19 tantos, proeza que sólo agranda su prestigio en el continente.

Recientemente, Barcos ha sido una figura clave para Alianza Lima en su intento de avanzar a la fase 3 de la Copa Libertadores, un desafío que podría marcar el final de su carrera en competiciones internacionales oficiales.

En una declaración, el jugador enfatizó la importancia de la siguiente ronda, señalando que estarán preparados para enfrentarse a Boca Juniors en un partido crucial, consciente de lo que representa en el Coliseo de La Bombonera.

En su día a día, más allá de las canchas, Barcos también se ha establecido como empresario al lado de su esposa, Giuli Cunha, con quien comparte un proyecto gastronómico que ha tenido éxito en Lima.

La Porteña, su restaurante inaugurado en 2020, se ha convertido en un punto de encuentro en el barrio de Miraflores.

En este último tramo de su carrera, cada partido que disputa es una especie de despedida que despierta la nostalgia de los hinchas. Su contribución al fútbol argentino y peruano es innegable, marcando una era que quedará registrada en la memoria colectiva. El camino que ha recorrido refleja no sólo su talento, sino también su pasión por el deporte, la cual continuará resonando incluso después de que cuelgue las botas.

La historia de Hernán Barcos es la de un verdadero ciudadano del mundo, que ha llevado el fútbol en su corazón, desde Córdoba hasta los rincones más lejanos donde ha jugado.