La Junta defiende el Corredor Central y la reapertura del Tren Directo Madrid-Aranda-Burgos como motor para el territorio y la economía

La Junta de Castilla y León reitera la importancia del Corredor Central Madrid-Burgos y la reapertura del Tren Directo Madrid-Aranda-Burgos, presentando una alternativa de inversión realista para impulsar empleo, PIB y la logística regional.

Imagen relacionada de corredor central madrid burgos impulso territorio tren directo

La Junta de #Castilla y León ha vuelto a defender la necesidad de reforzar el Corredor Central Madrid-Burgos y la reapertura del Tren Directo Madrid-Aranda-Burgos como piezas decisivas para equilibrar el territorio y fortalecer la #logística de la región.

Durante la jornada 'Corredor Central Madrid-Burgos: Una oportunidad para el incremento de la #competitividad del #transporte intermodal y del tejido empresarial', el consejero de Movilidad y Transformación Digital, José Luis Sanz Merino, explicó por qué esta infraestructura no es un lujo, sino una palanca con impacto económico y social medible.

La Junta señala que la reapertura del tren directo podría generar más de 3.700 empleos y elevar el PIB autonómico en 0,54 puntos. Frente a la estimación del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible de hasta 1.300 millones de euros para el conjunto del proyecto, la Administración regional propone una vía más modesta pero realista y ejecutable: entre 185 y 376 millones de euros, además de la rehabilitación del túnel de Somosierra.

Según el propio consejero, propuestas de #inversión desorbitadas podrían cerrar la puerta a financiación comunitaria y encarecer el proyecto sin garantía de resultados.

Esta visión se enmarca dentro de la Estrategia Logística 2030 de Castilla y León, dotada con 290 millones de euros, que busca situar a la comunidad como referente del Atlántico europeo y fortalecer su conectividad con los grandes ejes europeos.

En ese marco, Burgos se presenta como provincia de gran superficie logística, con casi 394.000 m2 de superficie gestionada, y se repasan actuaciones clave promovidas por la Junta: la terminal ferroviaria del polígono Prado Marina (3,5 millones de euros), la ampliación del Centro de Transportes de Burgos (+220.000 m2), la conexión intermodal de Villafría con Kronospan (7 millones de euros), el desarrollo del Parque Tecnológico (15,2 millones) y el polígono de Melgar de Fernamental (10,3 millones), así como el futuro desarrollo del Polo Logístico en Aranda de Duero.

El consejero subrayó el impulso a la inmologística

Además, el consejero subrayó el impulso a la inmologística, con 35 millones de metros cuadrados de suelo logístico e industrial gestionados por la Junta y más de 14 millones de metros cuadrados en desarrollo, una muestra de la apuesta por convertir a Castilla y León en un centro logístico estratégico para empresas y proveedores.

En este contexto, se ha destacado la necesidad de conectar el eje Madrid-Burgos con el Atlántico europeo para facilitar el transporte de mercancías y reducir costes, con ventajas para las industrias locales y para el tejido empresarial en general.

El objetivo es claro: disponer de un corredor ferroviario que enlace Madrid con Burgos y que, a su vez, se conecte con el conjunto del corredor Atlántico europeo, aportando capacidad, fiabilidad y velocidad a la cadena de suministro de la región.

Este planteamiento busca, además, favorecer el desarrollo económico y social del conjunto de la comunidad, equilibrando el territorio y evitando concentraciones excesivas en zonas concretas.

Sin embargo, la Junta advierte que una inversión desorbitada podría hacer inviable el proyecto y dificultar su acceso a financiación europea, por lo que propone un plan responsable que combine inversión razonable, modernización y mecanismos de financiación comunitaria para garantizar su viabilidad a medio y largo plazo.

Historicamente, el debate sobre el Corredor Central forma parte de las estrategias de transporte e integración europea desde hace décadas. La propuesta actual mantiene esa finalidad: aprovechar la intermodalidad para trasladar tráfico de mercancías de la carretera al tren, reducir la congestión y apoyar a sectores productivos clave, como la industria manufacturera, el comercio y la logística.

Con la reactivación del Tren Directo Madrid-Aranda-Burgos y la consolidación del Corredor Central dentro de la red ferroviaria nacional, Castilla y León busca reforzar su papel como puerta interior del Atlántico y como puente logístico entre el centro de la península y puertos y mercados europeos.

Este enfoque, insisto, se presenta como una opción viable que pretende compatibilizar crecimiento económico, cohesión territorial y sostenibilidad ambiental, sin perder de vista las exigencias financieras y las oportunidades de financiación procedentes de la Unión Europea.