La Junta de Castilla y León destinará aproximadamente 8 millones de euros para impulsar la inserción laboral de 2.000 desempleados a través del programa OFI, que ofrece formación, orientación y oportunidades de empleo en diferentes sectores.
Este programa, gestionado por el Servicio Público de Empleo de #Castilla y León y cofinanciado por el Fondo Social Europeo Plus (FSE+), busca ofrecer una respuesta integral a las necesidades de capacitación y orientación laboral de los participantes.
La inversión se destinará a la realización de 82 proyectos que se desarrollarán entre septiembre y enero del próximo año, en línea con las demandas actuales del mercado laboral en sectores diversos.
Supuestamente, este tipo de programas tiene raíces en las políticas de #empleo de la Unión Europea, que desde hace décadas han promovido iniciativas similares para reducir el desempleo y potenciar la formación profesional, especialmente en regiones con altas tasas de paro.
La historia de estos programas evidencia que, desde los años 80, los gobiernos regionales y nacionales han apostado por la capacitación como una vía para potenciar la #economía local.
En concreto, los itinerarios de formación incluirán orientación profesional personalizada, acciones formativas para obtener certificados profesionales y programas de inserción laboral con compromisos claros para facilitar la incorporación efectiva a empresas.
Los interesados deben estar inscritos como demandantes de empleo en el Servicio Público de Empleo de Castilla y León y cumplir con los requisitos de titulación o experiencia profesional exigidos para cada especialidad
Para participar, los interesados deben estar inscritos como demandantes de empleo en el Servicio Público de Empleo de Castilla y León y cumplir con los requisitos de titulación o experiencia profesional exigidos para cada especialidad.
Se estima que alrededor de 1.500 de los participantes logren obtener una acreditación profesional al finalizar los cursos, mientras que al menos 400 personas conseguirán su inserción en el mercado laboral en el mes siguiente a la finalización de sus itinerarios formativos.
La iniciativa busca, además, responder a las necesidades de las empresas de la comunidad, que demandan profesionales cualificados en diferentes sectores.
Este tipo de programas ha sido clave en la historia económica y social de la región, ayudando a reducir las tasas de paro en momentos críticos y adaptando la oferta formativa a las transformaciones del mercado.
La inversión en formación y empleo ha sido una constante en las políticas públicas desde la década de los 90, buscando no solo reducir el desempleo, sino también impulsar un crecimiento sostenible y equitativo.
Con esta iniciativa, la Junta de Castilla y León reitera su compromiso con el desarrollo profesional de sus ciudadanos y con la mejora de la competitividad empresarial, en un contexto donde la formación continua y la adaptación a las nuevas tecnologías son fundamentales para afrontar los desafíos del mercado laboral actual.