Joaquín Antonio Pino, recién nombrado, se reúne con las OPAs para buscar soluciones ante los altos costes de producción y los bajos precios del cereal, y también aborda sanidad animal, nuevas competencias ambientales y la futura PAC.
El nuevo consejero de Agricultura, Ganadería, Medio Rural y Política Ambiental de Castilla y León, Joaquín Antonio Pino, inició su mandato con una reunión clave con las Organizaciones Profesionales Agrarias (OPAs).
En ese primer contacto le dejó claro a las OPAs que quiere avanzar con diálogo y colaboración para encarar los grandes retos del campo. La idea es sencilla y de aplicación cotidiana: dialogar para encontrar soluciones eficaces ante un contexto muy duro para el sector cerealista, marcado por costes de producción extraordinariamente altos y precios de venta que no compensan la inversión realizada por los productores.
En la cita, celebrada en un marco de trabajo institucional, Pino insistió en que el diálogo con el campo empieza desde el primer día de su gestión y que, en los próximos días, la ronda de interlocutores no se va a quedar naú.
Su intención es ampliar la consulta a cooperativas y a la industria agroalimentaria para completar un cuadro real de necesidades y posibles soluciones.
Las OPAs, por su parte, expresaron su enhorabuena por el nombramiento y su plena predisposición a colaborar para mejorar la vida de los agricultores y ganaderos de la Comunidad.
Durante la reunión se hizo un repaso de la situación general del campo en Castilla y León y se puso el foco en la situación crítica del sector cerealista, “en un contexto de altísimos costes de producción y bajos precios”, tal como destacó el propio consejero.
Por ello, Pino confirmó su compromiso de que, cuando el equipo de la Consejería se forme, trabajará para buscar soluciones que funcionen en la práctica, con instrumentos y métodos que se puedan aplicar en las explotaciones.
Entre los temas tratados también figuran las enfermedades animales, con atención especial a la evolución de la Peste Porcina Africana y a la Dermatosis Nodular Contagiosa, así como las nuevas competencias ambientales que asumirá la Consejería.
Los representantes de las OPAs insistieron en que esas competencias sean lo suficientemente amplias para resolver los problemas de las explotaciones y, al mismo tiempo, van acompañadas de un presupuesto que permita su ejecución.
Xima Politica Agraria Comunitaria (PAC) y la necesidad de una postura comú
Otro eje de la reunión fue la situación de la negociación de la próxima Politica Agraria Comunitaria (PAC) y la necesidad de una postura común entre la Consejería y las OPAs para que la nueva #PAC apueste por un modelo de #agricultura profesional y mayoritario en Castilla y León.
En este punto, Pino resaltó la importancia de avanzar hacia un campo profesional que pueda competir en un mercado cada vez mas exigente, con servicios técnicos y asesoramiento de calidad.
El consejero también puso en valor la labor esencial de los servicios técnicos de las OPAs a lo largo de todo el territorio, que ofrecen cobertura a las necesidades burocráticas de agricultores y ganaderos.
Este trabajo, dijo, es un pilar que permite que las explotaciones funcionen y que los procedimientos oficiales no se conviertan en un obstáculo para la actividad agrícola.
Como historia adicional, conviene situar que Castilla y León ha sido una de las regiones más relevantes para la producción cerealística en España durante las últimas décadas.
El estado actual del sector y la apuesta por un perfil profesional en la agricultura se insertan en un marco histórico de reformas agrarias y cambios que ha vivido la PAC desde los años 80, con fases de consolidación de ayudas por superficie y dólares de rentas para jovenes agricultores, todo ello influyendo en la forma en que se gestionan las explotaciones y los servicios técnicos.
En resumen, el día de toma de mando de Pino ha arrancado no con discursos grandilocuentes, sino con una agenda concreta para que las cosas cambien.
El objetivo: lograr un campo más estable, menos dependiente de oscilaciones de mercado y con un respaldo institucional que permita a las explotaciones familiares seguir vivas y competitivas en un entorno europeo cambiante.
Y todo ello, a través del diálogo, la coordinación entre administración y OPAs, y una visión clara de un modelo de agricultora profesional que asienta las bases para el futuro de Castilla y León.
