Zaragoza nombra sus calles con mujeres: un proyecto comunitario que da voz a Las Fuentes y Oliver

Un programa municipal de 2024-2026 visibiliza a las mujeres que dan nombre a las calles de Zaragoza, con iniciativas en los barrios de Oliver y Las Fuentes, talleres, arte y memoria histórica para toda la comunidad.

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El Servicio de Igualdad y Mujer del Ayuntamiento de #Zaragoza puso en marcha en el curso 2024-2025 a través del Programa de Asociacionismo el proyecto Zaragoza con nombre de mujer, una iniciativa de sensibilización destinada a visibilizar y dar a conocer a las mujeres que dan nombre a las calles de los barrios de la ciudad, figuras que destacaron en campos como la escritura, la ciencia, las artes, la interpretación o la defensa de los derechos ciudadanos.

La experiencia piloto se desarrolló en el Barrio Oliver con el proyecto 'Oliver con nombre de mujer', obteniendo una acogida extraordinaria; participaron asociaciones vecinales, recursos municipales, centros educativos y otras entidades sociales.

Animados por estos resultados, el Servicio de Igualdad y Mujer ha impulsado una nueva edición del proyecto en el Barrio de Las Fuentes durante el curso 2025-2026, bajo el título 'Las Fuentes con nombre de mujer'.

Su objetivo es el mismo: que los nombres grabados en las placas de las calles del barrio dejen de ser anónimos y pasen a representar figuras reconocidas y admiradas por sus vecinos y vecinas.

El barrio Las Fuentes, cuyo nombre hace precisamente referencia a las numerosas surgencias de agua que allí existían, ha sido el escenario de este proyecto comunitario.

La dinamización ha corrido a cargo de Mariano Las Heras (Zootropo Teatro) y el Colectivo Noray, con la colaboración de un amplio elenco de artistas y profesionales.

Siete mujeres con calle en Las Fuentes han sido las protagonistas de este recorrido: Eugenia Buesso, María Andresa Casamayor, Catalina Cutanda (Madrina Salinas), Ramona Oliván Borruel (Torre Ramona), Asunción Clavero (Villa Asunción – Palacio de Larrinaga), María de Aragón y Yolanda de Bar.

Cada una de ellas ha inspirado una acción artística, pedagógica o comunitaria diferente, llevada a cabo con colectivos del barrio de distintas edades y ámbitos.

Conferencia sobre mujeres escritoras (Biblioteca Ricardo Magdalena)

Las acciones realizadas del proyecto han sido: Talleres de escritura creativa Eugenia Buesso — Actualización de las Relaciones de sucesos; Conferencia sobre mujeres escritoras (Biblioteca Ricardo Magdalena); Cortometraje Palacio de Larrinaga; 'Las fuentes como manantiales de #cultura popular', una recopilación de poesías, romances, historias populares y mitológicas en torno a las fuentes y los seres que las habitan a lo largo de la historia y diversas culturas; 'Torre Ramona' Podcast de memoria viva del barrio; 'María de Aragón — Autorretratos e inteligencia artificial', una reflexión sobre la auto-representación y los sesgos de la inteligencia artificial; Taller de papiroflexia, 'María Andresa Casamayor — Matemáticas y papiroflexia'; Madrina Salinas (Catalina Cutanda) — Testimonios sobre el parto; Yolanda de Bar — Encuesta y textos en francés y castellano; Encuentro final en el Salón de Actos del Centro Cívico 'Salvador Allende'.

En total, más de 300 personas han participado directamente en las actividades del proyecto, que ha involucrado a Fundación Ibercaja, centros educativos (CEIP Torre Ramona, CEIP Marcos Frechín, CEIP Las Fuentes, CEIP Julián Sanz Ibáñez, IES Grande Covián y el IES Pablo Serrano), Asociación Vecinal Las Fuentes, Asociación de Consumidores Torre Ramona, el Centro de Mayores, la Biblioteca Ricardo Magdalena, el CTL Cantalobos, la Fundación El Tranvía y numerosos comercios del barrio.

Más allá de rendir homenaje a estas mujeres, la iniciativa busca convertir cada placa en una historia viva que contribuya a que los vecinos conozcan mejor el patrimonio humano que hay detrás de la nomenclatura urbana.

Se prevé que la edición de Las Fuentes sirva de modelo para otros barrios y fortalezca la idea de que el espacio público también puede ser un libro abierto de memoria y aprendizaje compartido.

En Las Fuentes y en Oliver se demuestra que, cuando la comunidad participa, las calles dejan de ser simples vías para convertirse en relatos que enseñan y motivationan a las nuevas generaciones.