Zaragoza rescata el Casco Histórico con el plan 'Gancho': 2,3 millones de Europa para empleo, formación y cultura
El Ayuntamiento de Zaragoza ha aprobado el proyecto 'Gancho', que transformará cinco locales vacíos y un edificio en una red de centros de empleo, formación y cultura en el Casco Histórico, con un presupuesto de 2,3 millones de euros financiados al 80% por Europa. Además, se ha dado luz verde a un acuerdo marco de obras de 10 millones para agilizar reparaciones en equipamientos municipales.
El Ayuntamiento de #Zaragoza ha aprobado esta semana un proyecto que promete dar un giro radical al Casco Histórico, una de las zonas más antiguas y emblemáticas de la ciudad, pero que lleva años arrastrando problemas de desempleo, envejecimiento y falta de actividad.
Se trata del plan "Gancho", un nombre que no es casual: es el acrónimo en inglés de Generating Active Networks for Community Hubs and Opportunities, que viene a significar "generando redes activas para espacios de comunidad y oportunidades".
La idea es sencilla pero ambiciosa: coger cinco locales que están vacíos y un edificio de seis viviendas, y convertirlos en una red de centros dedicados a la formación, el empleo, la cultura y el apoyo social.
El proyecto, presentado por el consejero de Urbanismo, Víctor Serrano, y la consejera de Hacienda y Fondos Europeos, Blanca Solans, se enmarca en la cuarta convocatoria de la European Urban Initiative, una iniciativa europea financiada con los fondos FEDER.
El presupuesto total asciende a 2.363.099,59 euros, de los cuales el 80% (1.890.479,67 euros) lo pone la Unión Europea, y el 20% restante lo aportan los socios locales. Esto significa que Zaragoza sabe aprovechar las oportunidades que ofrece Europa sin necesidad de endeudarse más de la cuenta.
¿Y en qué se va a gastar ese dinero? Pues en transformar espacios que ahora están abandonados en motores de desarrollo para el barrio. Por ejemplo, en la calle Las Armas, 49-51, se ubicará un taller de artesanía gestionado por la Asociación de Artesanos de Aragón, donde se impartirán cursos y exposiciones relacionados con la economía creativa.
En la calle Boggiero, 43, se abrirá un nuevo espacio de la Escuela Municipal de Música y Danza, para que los jóvenes del barrio puedan formarse en disciplinas artísticas.
En la calle Mayoral, 14, la Fundación Agustina Zaragoza ofrecerá orientación social a vecinos que necesiten ayuda con trámites administrativos, dependencia o recursos sociales.
En la calle Pignatelli, 57, y Miguel de Ara, 26-28, la Fundación San Ezequiel Moreno pondrá en marcha un centro de #formación e inserción laboral para quienes buscan trabajo y necesitan reciclarse.
La Fundación Síndrome Down de Zaragoza desarrollará un proyecto piloto de autonomía para personas con discapacidad
Y, por último, en la calle Armas, 72, la Fundación Síndrome Down de Zaragoza desarrollará un proyecto piloto de autonomía para personas con discapacidad, que dispondrán de seis pisos con capacidad para 15 residentes y contarán con el apoyo de voluntarios.
En total, serán cinco locales y un edificio de viviendas que formarán una red de infraestructuras urbanas activas. El objetivo, según el Ayuntamiento, es fomentar la inclusión sociolaboral, la cultura y la cohesión de la comunidad en un barrio que históricamente ha sido el corazón de Zaragoza pero que necesitaba un empujón.
Y todo ello con la colaboración de entidades públicas y del tercer sector, demostrando que cuando se quiere, se puede.
Pero el Gobierno de Zaragoza no se ha quedado solo en esto. En la misma reunión, también ha aprobado un acuerdo marco de obras para los edificios e instalaciones municipales. Esto es especialmente relevante porque, como explicó Víctor Serrano, los procesos administrativos para contratar obras en colegios, centros cívicos o polideportivos suelen alargarse entre 8 y 10 meses, lo que es una eternidad cuando se necesita una reparación urgente.
Con este nuevo acuerdo marco, que tendrá una duración de cuatro años y un presupuesto de 10 millones de euros, se podrán adjudicar las obras en solo 3 meses.
Se divide en dos lotes: uno para obras de hasta 250.000 euros (con 4 millones de presupuesto) y otro para obras de hasta 420.000 euros (con 6 millones). Así se gana en agilidad y eficiencia.
En definitiva, Zaragoza demuestra que sabe gestionar sus recursos y que no se deja llevar por la burocracia. Con el plan "Gancho" y la agilización de las obras municipales, la ciudad apuesta por la innovación social y la eficiencia administrativa. Como dijo Blanca Solans, "este equipo de Gobierno reafirma su compromiso con el Casco Histórico, apostando por la innovación social, la colaboración público-privada y el aprovechamiento de los fondos europeos para construir una ciudad más cohesionada y llena de oportunidades".
Y es que, al final, de eso se trata: de que Zaragoza siga siendo una ciudad en la que merezca la pena vivir.