La ciudad de Zaragoza ejecutó una campaña de liberación de insectos beneficiosos entre el 5 y el 26 de marzo para proteger 2.847 árboles mediante gestión integrada de plagas y tratamientos biológicos de bajo impacto.
Zaragoza refuerza su apuesta por cuidar las zonas verdes de la ciudad con una estrategia clara: usar la naturaleza para proteger la vegetación. Entre el 5 y el 26 de marzo, el área de Medio Ambiente y Movilidad llevó a cabo una campaña que consistió en liberar #insectos beneficiosos sobre arbustos y árboles sensibles a plagas.
En total se liberaron 225.273 ejemplares útiles para la lucha biológica y se abarcó la protección de 2.847 árboles distribuidos por diferentes barrios de la ciudad. El objetivo es claro: mantener la salud vegetal priorizando la prevención y la gestión integrada de plagas, reduciendo al mínimo necesario los tratamientos químicos y evitando así impactos ambientales que afectan a la gente y al entorno urbano.
La consejera de Medio Ambiente y Movilidad, Tatiana Gaudes, subrayó el valor de aprovechar los recursos que ofrece la naturaleza para mantener en buen estado los árboles de la ciudad.
Según sus palabras, estos insectos son “aliados para fomentar una biodiversidad adecuada” y su labor es clave para continuar la #renaturalización de espacios con un control de plagas más respetuoso con el entorno y la salud de las personas.
Aunque su presencia pasa casi desapercibida, su utilidad es enorme para conservar el vigor de la vegetación urbana.
Durante la campaña se escogieron insectos beneficiosos de acuerdo con la plaga objetivo y las particularidades de cada especie arbórea tratada. Entre los agentes biológicos liberados aparecen:
- Anthocoris nemoralis (chinche depredadora), para depredar plagas en frondas y hojas;
- Adalia bipunctata (mariquita de dos puntos), eficaz frente a pulgones;
- Aphidius colemani (avispa parasitoide), también dirigida a pulgones;
- Cryptolaemus montrouzieri (criptolemo), conocido por su acción contra cochinillas.
Zaragoza se vuelca en la prevención del tabaquismo con la Carrera Sin Humo 2023
Más de 800 estudiantes de 16 centros educativos de Zaragoza participarán en la Carrera Sin Humo 2023 para sensibilizar sobre la importancia de la promoción de la actividad física en la prevención del consumo de tabaco. El Ayuntamiento de Zaragoza, Gobierno de Aragón y Universidad de Zaragoza apoyan el evento deportivo, que tendrá lugar el sábado 3 de junio en el Campus San Francisco.Estos organismos realizan su labor de forma natural sobre las poblaciones de insectos plaga, y permiten mantener esas poblaciones por debajo de los umbrales de intervención sin recurrir a tratamientos agresivos.
El resultado buscado es un modelo de gestión que respeta la biodiversidad urbana
El resultado buscado es un modelo de gestión que respeta la biodiversidad urbana, la salud de las personas y la integridad de los espacios verdes.
Entre las especies arbóreas objeto de la campaña se encuentran varios árboles ornamentales y de alineación urbana muy comunes en parques y calles.
Por ejemplo, en el capítulo de arces están el Acer platanoides (arce noruego o real), de copa amplia; el Acer campestre (arce campestre); el Acer monspessulanum (arce de Montpellier); el Acer saccharinum (arce plateado) y el Acer tataricum (arce tártaro), cada uno con características propias de crecimiento y resistencia.
También figuran otras especies como Cercis siliquastrum (árbol del amor), Chitalpa tashkentensis (chitalpa), Hibiscus syriacus (rosa de Siria), Pyrus calleryana (peral de flor) y Catalpa bignonioides (catalpa común).
La Administración municipal sostiene que esta línea de trabajo está alineada con una apuesta de fondo por la biodiversidad, los ciclos naturales y la funcionalidad ecológica de parques, paseos y calles arboladas.
El cuidado de hábitats adecuados es, a juicio del Ayuntamiento, la clave para que la presencia de estas especies contribuya real y sostenidamente a la salud del conjunto urbano.
Es habitual que la aparición puntual de pulgón, psila o cochinilla forme parte de la dinámica natural de los ecosistemas urbanos y no siempre requiera intervención; cuando sí es necesario, las actuaciones se planifican tras un seguimiento técnico de las poblaciones, valorando la evolución, el estado del arbolado, la especie afectada, el entorno y el posible nivel de molestia para la ciudadanía.
