Premios 3 de Abril de Zaragoza: Cultura, Trabajo Social y Urbanismo reconocidos por su servicio a los vecinos

La Asociación de Exconcejales entrega la XXI edición de los premios 3 de abril en Zaragoza, destacando a Sala Entre Luces, ASFAPE y Ricardo Usón por Cultura, Trabajo Social y Urbanismo. El acto, con la presencia de autoridades y exconcejales, subraya el compromiso con el interés general y la mejora de la vida cotidiana.

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En Zaragoza, la Asociación de Exconcejales volvió a reunir a buena parte de la vida ciudadana para entregar la XXI edición de los premios 3 de abril, una cita que la propia asociación quiere convertir en espejo de la utilidad pública y del esfuerzo cio-social que mantiene en marcha la ciudad.

La gala se celebró en el Salón de Recepciones del Ayuntamiento, y allí se reprodujo un pequeño balance de lo que la ciudad considera positivo: gente que trabaja desde la administración y desde fuera de ella para que la vida diaria de los zaragozanos sea un poco más fácil.

Los galardones recayeron en tres grandes categorías. En Cultura, el reconocimiento fue para Sala Entre Luces, del Museo Pablo Gargallo, una muestra de las iniciativas culturales que, según el criterio de la asociación, aportan valores y dinamizan el tejido cultural de la ciudad.

En Trabajo Social, la distinción fue para la Asociación de Familias con Perthes (ASFAPE), que agrupa a familias que conviven con esta condición y que, desde el trabajo comunitario, buscan mejorar la red de apoyo y la calidad de vida de las personas afectadas.

Y en Urbanismo y Arquitectura, el galardón fue para Ricardo Usón, por su trayectoria y aportes técnicos que han influido en la forma de planificar y ejecutar obras urbanas en la ciudad.

Como suele ocurrir en estas ceremonias, no todo se quedo en los tres ganadores. Los accésit reconocieron a otros colectivos y proyectos que, desde la sociedad civil, también contribuyen a Zaragoza. Entre ellos se mencionó la #Zaragoza Film Office, la Asociación de Vecinos Arrabal-Tío Jorge, la Asociación Deportiva, Cultural y Recreativa 100 Pies Eventos, el Foro Aragonés de Pacientes-FAP, la Rehabilitación de la Cripta de la Iglesia de Nuestra Señora de Gracia y la Reurbanización del acceso a la CHE.

Este reparto de menciones quiere poner de relieve que la ciudad se mueve gracias a un tejido diverso de actores que trabajan de forma conjunta.

La consejera de Cultura

La consejera de Cultura, Educación y Turismo, Sara Fernández, tomó la palabra para resaltar a los exconcejales que regresan a “su lugar de trabajo” para servir a los zaragozanos.

En su intervención dejó claro que, desde estas asociaciones y premios, se fomenta la mejor práctica cívica y el objetivo común de mejorar la vida de la gente.

Fernández subrayó que esa vocación de servicio público no se negocia: cada quien desde su postura política y convicción busca el interés general, que es, al fin y al cabo, lo que debe guiar la acción pública.

La responsable autonómica también remarcó la importancia de reconocer y apoyar las acciones que, de forma directa, elevan la calidad de vida en Zaragoza.

En ese sentido, señaló que la ciudad se sitúa como la segunda con mejor calidad de vida en España, un dato que, aunque depende de múltiples indicadores, sirve para ilusionar a muchos vecinos y para que se valore el esfuerzo de quienes trabajan para mantener esa dinámica.

Este tipo de reconocimientos, además de celebrar logros, envían un mensaje claro: la ciudad agradece el trabajo bien hecho y pretende convertirlo en ejemplo para que más iniciativas privadas y públicas se sumen a la mejora colectiva.

En definitiva, la XXI edición de los premios 3 de abril se presenta como una fotografía de lo que, en Zaragoza, se entiende por servicio público eficaz: #cultura que llega a las calles, atención a quienes más lo necesitan y una planificación que mira al futuro urbano sin perder de vista la vida diaria de la gente.

Un acto que, en clave de lenguaje práctico, quiere recordar que la ciudad avanza cuando muchos se ponen a trabajar por el bien común, con disciplina, vocación y un objetivo claro: que vivir en Zaragoza siga siendo, para más gente cada año, una opción más atractiva.