La ciudad aragonesa cierra un año marcado por un récord histórico de pernoctaciones y una creciente influencia internacional, impulsada por una estrategia de grandes eventos y iniciativas culturales como Zaragoza Luce.
Los datos del Instituto Nacional de Estadística señalan un crecimiento sostenido y un récord histórico de 2.275.605 estancias, un aumento del 1,26% frente a 2024 y la cifra más alta desde que existen registros.
Desde la inauguración de #Zaragoza Luce en la Plaza del Pilar, que se iluminará esta noche para dar inicio a la segunda edición, la alcaldesa Natalia Chueca ha subrayado que “nada de esto es casual, es el resultado de una política deliberada de grandes eventos”.
Entre enero y diciembre se contabilizaron 1.301.981 viajeros, una cifra similar a la del año anterior (1.309.784).
¿De dónde proceden los turistas? La mayor parte llega desde España, con 923.414 visitantes nacionales, mientras que 378.567 son extranjeros, lo que muestra a Zaragoza como un destino urbano de referencia dentro del país. Los visitantes nacionales provienen principalmente de Cataluña, Madrid, Aragón, Valencia, Andalucía y País Vasco.
En lo que respecta al turismo internacional, Francia se mantiene como el principal mercado, tanto en viajeros como en pernoctaciones, seguida de Italia, Estados Unidos y Reino Unido, lo que confirma la fortaleza de los mercados europeos y norteamericanos tradicionales para la ciudad.
Pero si hay un dato que destaca es el de las pernoctaciones: 2.275.605 estancias, con un incremento del 1,26% frente al año anterior, lo que indica que los viajeros están optando por estancias más largas y por explorar a fondo los atractivos de la ciudad.
Concretamente, la estancia media se sitúa en 1,76 días. En cuanto a la oferta de alojamiento, la mayor parte de las pernoctaciones se han registrado en hoteles (2.031.379 noches), seguidas de apartamentos turísticos (170.022 noches), que muestran un aumento del 49% respecto al año anterior. El camping aporta 74.204 noches, un 2,39% más. El nivel de ocupación hotelera se mantiene en porcentajes sólidos, con un 68% de ocupación de habitaciones.
Si el año ha terminado en positivo, diciembre ha cerrado con un incremento notable del turismo: 102.486 viajeros visitaron la ciudad, lo que representa un 4,27% más que el mismo mes de 2024, y se registraron 176.621 pernoctaciones, es decir, un 5% más. “Estos datos confirman que la campaña y la programación de Navidad, la más extensa hasta el momento, ha dado resultado y ha atraído a visitantes, generando riqueza en la ciudad”, ha comentado Chueca.
Se puede sostener que 2025 ha sido un año muy positivo para Zaragoza
Con estas cifras, que evidencian un aumento tanto en pernoctaciones como en la estancia media, se puede sostener que 2025 ha sido un año muy positivo para Zaragoza.
“Los datos confirman una evolución coherente con la estrategia turística del destino, que apuesta por consolidar Zaragoza como una ciudad atractiva para estancias más completas, tanto en el mercado nacional como internacional”, ha apuntado.
Gracias a la estrategia del Ayuntamiento, “Zaragoza se llena de vida y las calles se convierten en espacios de encuentro y cultura, al tiempo que proyectamos la ciudad hacia fuera”.
“Nos posicionamos como destino urbano competitivo, accesible y dinámico. Una ciudad donde siempre está pasando algo”, ha concluido la alcaldesa.
Supuestamente, estas cifras podrían rodear la ciudad de un gasto total estimado en turismo cercano a los 900 millones de euros para 2025, cifra que, si se confirma, reforzaría la idea de un turismo de mayor valor y mayor permanencia.
Presuntamente, el gasto medio por turista podría situarse en torno a 95 euros por día, una estimación sujeta a variaciones estacionales y al tipo de alojamiento.
Históricamente, Zaragoza ha mostrado una trayectoria de crecimiento sostenido en las últimas dos décadas, con inversiones en movilidad y promoción que han ido fortaleciendo una base para eventos de gran formato, así como para una oferta que combina cultura, gastronomía y patrimonio.
Supuestamente, la ciudad ha sabido convertir cada temporada en una oportunidad para ampliar su espectro turístico, tanto a nivel nacional como internacional, con una agenda que se extiende más allá de las tradicionales fiestas y que busca atraer perfiles de visitantes cada vez más diversos.
En este marco, la iluminación nocturna, las iniciativas culturales y el turismo de ocio, en conexión con mercados europeos y norteamericanos, habrían reforzado la imagen de Zaragoza como una ciudad donde siempre hay algo que hacer.
Al cierre del año, la ciudad se mantiene como un destino urbano competitivo, con capacidades para seguir creciendo y para convertir cada visita en una experiencia de mayor duración y valor económico.
