La planta de Virrey del Pino fabrica la Sprinter con transmisión automática por primera vez en Argentina, como parte de una inversión de ~92 millones de euros, con metas de mayor producción y expansión regional hacia América Latina, Estados Unidos y Canadá.
Prestige Auto, representante exclusivo de Mercedes-Benz en Argentina, anunció que la Sprinter con caja automática ya se fabrica en la planta de Virrey del Pino, ubicada en la provincia de Buenos Aires.
Con este movimiento, la versión automática se suma a las variantes con caja manual que se producen en ese complejo desde hace casi tres décadas, consolidando la oferta de la marca en el segmento de vehículos comerciales.
La nueva Sprinter con transmisión automática estará disponible para el mercado local durante el primer semestre y también se destinará a exportaciones hacia distintos mercados de América Latina, así como a Estados Unidos y Canadá.
Este paso industrial forma parte de una inversión de aproximadamente 92 millones de euros, iniciada en 2025, que la compañía presenta como una apuesta por ampliar su gama y mejorar la competitividad.
Desde Prestige Auto adelantan que se vienen nuevas variantes para diversificar aún más la oferta y adaptar la producción a las necesidades de flotas que buscan confort, rendimiento y eficiencia.
Los directivos señalan que el incremento de la capacidad productiva no solo busca atender la demanda regional, sino también reforzar la presencia de Mercedes-Benz en Estados Unidos y Canadá a través de sus redes de distribución.
En la presentación participaron Daniel Herrero, presidente y CEO de Prestige Auto, junto a Alfonso Prat-Gay, vicepresidente de la firma, destacando que el objetivo para 2026 es aumentar la producción diaria de 65 a 90 unidades, lo que implica alcanzar aproximadamente 20.000 vehículos al año. Este plan de expansión está alineado con el crecimiento de flotas comerciales y la necesidad creciente de vehículos con mayor confort y tecnología a bordo.
La Sprinter automática equipa una caja G-Tronic de 9 marchas. Este cambio permite mantener las revoluciones del motor bajas en distintas condiciones de manejo, reducir vibraciones y, en consecuencia, mejorar el confort de marcha y el consumo de combustible.
Mercedes-Benz señala que las transiciones entre marchas son sumamente suaves, y la transmisión incorpora una selectora en el volante, así como levas para activar un modo manual.
Las relaciones van desde 5,354:1 en la primera marcha, pensada para facilitar el arranque y la tracción, hasta la novena de 0,601:1, orientada al ahorro de combustible y a un crucero más relajado.
Históricamente, la Sprinter ha sido un referente en su segmento a nivel global. Desde su primera generación, lanzada en los años 90, ha marcado una pauta en términos de durabilidad, versatilidad y eficiencia para usos comerciales.
En el mercado argentino, la Sprinter compite con modelos como Citroën Jumper, Ford Transit, Iveco Daily, Peugeot Boxer, Renault Master y Toyota Hiace, un conjunto de rivales que subrayan la importancia de la opción de Mercedes-Benz para flotas mixtas y servicios de reparto.
Esta estrategia de producción local y exportación responde a una tradición de fabricación de modelos comerciales de Mercedes-Benz que se reforzó en las últimas décadas.
Con la Sprinter automática, la firma busca responder a la demanda creciente de tecnología, seguridad y confort en flotas, al tiempo que fortalece la cadena de suministro regional y las exportaciones.