Análisis del Toyota Hiace L2H2 en Argentina, con su renovación en el sistema de carga, capacidad, equipamiento y un precio convertido a euros para el mercado local.

La tarea de cargar y descargar suele ser una de las más tediosas para los transportistas, y más aún cuando el vehículo no está pensado para facilitar ese trabajo.

Aunque los utilitarios han ido ganando confort y equipamiento en los últimos años, existen factores clave como la capacidad, el volumen de carga, la configuración de puertas y el consumo que pueden convertirlos en verdaderos socios de trabajo.

En este marco, el Toyota Hiace L2H2 se presenta como una propuesta que reúne varios de estos elementos.

El Hiace L2H2, disponible en la Argentina, es el modelo que ha cambiado su sistema de acceso trasero para optimizar la maniobrabilidad en espacios estrechos.

En lugar de un portón vertical tradicional, incorpora dos puertas vidriadas de apertura 90° y 180°, una solución que facilita la carga y descarga sin necesidad de maniobras complejas.

Esta reconfiguración resulta especialmente útil cuando la mercancía se maneja en patios y talleres de tamaño limitado, y se suma a las puertas deslizantes laterales ya presentes en el furgón.

Además de este modelo, Toyota fabrica en Zárate la versión Commuter, destinada a transporte de personas, con una capacidad productiva anual anunciada de 4.000 unidades y un objetivo de crecimiento a 10.000 unidades en el mediano plazo. En el caso del Hiace L2H2, el precio para el mercado local se ubica en 67.920.000 ARS. Tomando como referencia un cambio aproximado vigente, este valor equivale a alrededor de 323.000 euros, lo que ofrece a las empresas una referencia de inversión al comparar con otras opciones de flota. Es importante aclarar que las tasas de cambio pueden variar y que la cifra en euros es para orientar la planificación financiera.

En cuanto a dimensiones y capacidad, el Hiace L2H2 mide 5,915 metros de largo por 2,280 de alto, con una anchura de 1,950 mm y una batalla de 3,860 mm.

Su volumen de carga alcanza los 9,3 m³ y la capacidad de carga es de 1.155 kilogramos. Su configuración con doble puerta lateral corrediza, más las dos puertas traseras, facilita la carga y descarga sin necesidad de maniobras complicadas, lo que puede traducirse en minutos ganados por reparto o por operación de logística diaria.

Clarín Autos probó el vehículo transportando mobiliario de gran porte para poner a prueba esa flexibilidad.

En lo que respecta al interior, el Hiace L2H2 se distingue por una cabina espaciosa y de enfoque práctico, con una posición de manejo destacada y un equipamiento que se asemeja al de un automóvil.

Entre sus opciones se encuentra una pantalla multimedia de 9 pulgadas compatible con Android Auto y Apple CarPlay, cámara de visión trasera y aire acondicionado.

Sin embargo, no cuenta con una separación de serie entre la cabina y la zona de carga, lo que, desde el punto de vista de seguridad, implica considerar la necesidad de sujeción de la carga y la posibilidad de que el ruido del compartimento de carga se perciba dentro de la cabina.

Mecánicamente, el Hiace L2H2 utiliza el conocido motor turbodiésel de 2,8 litros, con una potencia de 177 caballos y acoplado a una caja automática de seis velocidades.

Esta combinación ofrece un rendimiento cómodo para largas jornadas de trabajo y un consumo moderado estimado en torno a 9,5 L/100 km, lo que suma al bienestar de quienes pasan muchas horas al volante.

En materia de seguridad, el vehículo está equipado con airbags frontales y de rodilla para el conductor, frenos ABS con control de estabilidad y tracción, asistente de arranque en pendiente y un sistema de frenado de emergencia.

Los cinturones de seguridad son de tres puntos en las tres plazas traseras.

Para las empresas que buscan optimizar la gestión de flota sin inmovilizar capital, Toyota ofrece la posibilidad de acceder a sus vehículos 0 km a través del servicio de alquiler Kinto One Fleet.

Esta herramienta no solo facilita la renovación periódica de la flota, sino que también simplifica la operación diaria al centralizar mantenimiento, seguro, patente, telemetría y asistencia 24 horas.

Además, el programa facilita un control más eficiente de costos y de la programación de entregas, algo vital en un sector tan sensible al tiempo como la logística.

La presencia de proveedores locales y la integración de piezas regionales también merecen atención: el Hiace L2H2 comparte motor y tren trasero con la pickup Hilux y el SW4, y, en total, utiliza 13 proveedores locales junto a componentes de origen brasileño, sumando 110 autopartes regionales.

Esta red refuerza la idea de un producto adaptado a las necesidades del mercado argentino, con soporte para una cadena de suministro que se beneficia de la proximidad de proveedores y servicios.

En un contexto donde la logística y la distribución continúan creciendo para responder a la demanda de comercios y servicios, el Toyota Hiace L2H2 se presenta como una opción que equilibra capacidad, confort y una oferta de servicio que puede facilitar la gestión de flotas para empresas medianas y grandes.

A falta de pruebas a largo plazo, lo mostrado hasta ahora sugiere un perfil útil para quienes necesitan maximizar el rendimiento de cada kilómetro y cada carga en su operación diaria.