Un acuerdo comercial con Estados Unidos permitiría importar hasta 10.000 vehículos por año sin impuestos, aumentando la oferta de modelos de alto segmento y afectando la dinámica de precios en el mercado automotor argentino.
Se perfila un nuevo mapa para el mercado automotor argentino tras el anuncio de un acuerdo comercial con Estados Unidos que permitiría la importación anual de hasta 10.000 vehículos sin pagar impuestos de importación. Hoy, los autos procedentes de ese país deben tributar un arancel extrazona del 35%, lo que encarece la oferta y reduce la variedad disponible para compradores locales.
Bajo este marco, se mantendrían ciertas condiciones para limitar la competencia con la producción nacional, como restricciones a las pickups que superen 5,5 metros de longitud y a motores nafteros por debajo de 1,5 litros de cilindrada, así como a diésel por debajo de 2,5 litros.
El beneficio guarda una lógica similar a la aplicada a mediados de 2025 para vehículos híbridos y eléctricos, cuando se creó un cupo específico; para 2026 ese cupo asciende a 50.000 unidades. En esta nueva modalidad se busca incluir también vehículos de propulsión convencional o electrificados, ampliando las categorías elegibles siempre que cumplan con los criterios de precio y especificaciones técnicas, de forma que se facilite la llegada de modelos que varias automotrices tenían en agenda por la vía de importación.
Desde la óptica fiscal, los vehículos importados desde Estados Unidos tienden a ubicarse en los segmentos de precio más altos. Al tributar el 35% de arancel, el precio de lista suele quedar sujeto a la segunda escala de impuestos internos, cuyo límite fue eliminado para la primera escala en enero de 2025.
Este esquema de impuestos, junto con un gravamen por lujo que añade un 18% nominal adicional, termina repercutiendo en un incremento del 25% sobre el precio final.
Para ilustrar, un modelo cuyo precio de lista sea de 90 millones de pesos argentinos se traduciría, a efectos de referencia, en alrededor de 375.000 euros, si se toma como base una tasa de cambio de 1 euro = 240 pesos argentinos. Estas cifras deben considerarse como estimaciones muy sensibles a la volatilidad cambiaria y a la evolución de la normativa.
En términos legislativos, el exministro Luis Caputo señaló que la eliminación del arancel podría incluirse en el marco de la Reforma Laboral, pero Economía se reserva el derecho de fijar cuándo podría hacerse efectiva la medida.
Entre los modelos que aparecen en el cuadro de posibilidades figuran el Chevrolet Tahoe, el Ford F-250 Super Duty, el Dodge Durango, el Jeep Wagoneer, la Toyota Tundra y el Volkswagen Atlas.
En el ámbito de tecnología y electrificación, Tesla Model Y y Model 3 también emergen como candidatos para el mercado local. La llegada de estos modelos dependerá de la definición final del cupo, de la respuesta de la industria a las condiciones de producción y de la capacidad de la red de distribución local para atender un mayor volumen de ventas.
En paralelo, Stellantis podría ampliar su presencia con Dodge y Jeep, y se mantiene la expectativa de que Leapmotor, una marca china, también esté en miras para un futuro cercano.
Este conjunto de factores podría traducirse en una oferta significativamente más amplia para los consumidores, especialmente en segmentos de lujo y de uso mixto, como SUVs grandes y pickups de trabajo.