Kast y Bukele se reúnen en el palacio para fortalecer la cooperación entre Chile y El Salvador, destacando avances en seguridad, desarrollo y educación, con proyecciones de colaboración futura.

El presidente electo de Chile, José Antonio Kast, y Nayib Bukele, presidente de El Salvador, protagonizaron una declaración conjunta tras una reunión celebrada en el palacio presidencial.

Bukele agradeció la visita y afirmó que es un placer recibir a Kast; indicó que Chile ha tomado un rumbo claro y que su país observa con interés los avances que Chile ha logrado en desarrollo, educación y salud.

El encuentro se describe como una muestra de afinidad entre dos países que buscan ampliar su cooperación en áreas estratégicas para la región. \nQuisiera subrayar que lo que podemos ofrecer es relativamente menor que lo que Chile puede aportar, dijo Kast en una intervención que la prensa calificó de tono moderado.

Nosotros aspiramos a emular a Chile en determinados frentes; Chile es un referente que ha acumulado años de desarrollo, educación fortalecida y políticas de salud eficientes, y hay mucho que aprender de los chilenos.

Esta idea fue reiterada por Bukele, quien sostuvo que la región gana cuando sus líderes comparten experiencias y buscan un marco común de progreso. \nSobre seguridad ya conocidas por el público, Bukele afirmó que El Salvador, en un pasado reciente, era presentado como un país con altos niveles de violencia, y que hoy se considera un referente en la reducción de índices de crimen en la región.

"Antes teníamos un problema complejo; ahora vemos avances que se deben al compromiso institucional", dijo. Aunque estas palabras se citan aquí en tono de parafraseo, supuestamente reflejan una visión de quien lidera una agenda de seguridad que busca comprometer a aliados estratégicos.

En este sentido, Kast añadió que la claridad de la estrategia salvadoreña ha sido un catalizador y que su gobierno está dispuesto a compartir métodos y cifras que podrían servir de guía para otros países.

"Gracias por la posibilidad de haber recibido a una nación que, según afirmó, se mantiene como un faro de estabilidad en estas condiciones", comentó el chileno; también subrayó que la cooperación en seguridad es una prioridad para la agenda de ambos gobiernos.

\nLa conversación incluyó referencias a futuras inversiones conjuntas. Presuntamente, se discutieron montos para proyectos de seguridad y desarrollo que podrían movilizar inversiones cercanas a 50 millones de dólares, lo que, en euros, sería aproximadamente 46 millones de euros.

Asimismo, se mencionó un programa educativo conjunto valorizado en unos 25 millones de dólares, alrededor de 23 millones de euros. Estas cifras, supuestamente, reflejan la intención de ambos países de traducir la cooperación en proyectos concretos para los próximos años. Fuentes cercanas a la reunión señalan que, de confirmarse, la cooperación podría incluir asesoría técnica, intercambio de buenas prácticas y capacitación para fuerzas de seguridad, así como iniciativas de desarrollo social.

\nHistóricamente, Chile ha sido considerado un referente regional en reformas en educación y salud desde las décadas de los noventa, mientras El Salvador ha impulsado políticas de seguridad desde la segunda mitad de la década pasada.

En ese marco, esta reunión podría verse como una señal de que la región está buscando una reconfiguración basada en el aprendizaje mutuo, la eficiencia institucional y la reducción de la violencia que afecta a varias naciones latinoamericanas.

Aunque quedan detalles por definir, la atmósfera entre los dos líderes fue descrita por analistas como favorable para un canal de cooperación más amplio, cuyo objetivo sería endurecer la seguridad regional y promover un crecimiento sostenible para los próximos años.

En consecuencia, el encuentro podría abrir la puerta a un marco de trabajo más estrecho entre Chile y El Salvador, con vistas a compartir tecnología, experiencia administrativa y estrategias de inversión que beneficien a la región en su conjunto.

Presuntamente, estas iniciativas podrían convertirse en un modelo para otros países de la región.