Irán rechaza las afirmaciones de Trump sobre el número de muertos durante las protestas y presenta su balance oficial; HRANA apunta cifras diferentes y el debate persiste.

Teherán rechazó este sábado las afirmaciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre la magnitud de las víctimas provocadas por la represión de las protestas antigubernamentales.

Trump afirmó, supuestamente, que alrededor de 32.000 personas murieron en Irán durante el mes anterior, una cifra que las autoridades iraníes han negado y que califican de distorsionada. El ministro de Exteriores, Abás Araqchí, escribió en X que el Gobierno iraní ha publicado ya una lista exhaustiva de las 3.117 víctimas de la reciente operación terrorista desencadenada por esas protestas, y defendió la veracidad del balance oficial. "Si alguien cuestiona la exactitud de nuestros datos, por favor que presente cualquier evidencia", afirmó Araqchí, en un intento de frenar las acusaciones externas.

Más allá de la versión oficial, HRANA, una ONG de derechos humanos con sede en Estados Unidos, sitúa en 7.015 el número de fallecidos, mientras continúan verificando más de 11.700 posibles muertes y estiman unos 53.000 arrestos. Entre quienes siguen el caso persiste la discrepancia entre la cifra oficial y los conteos alternativos, que han alimentado la desconfianza internacional y las tensiones diplomáticas.

Las autoridades iraníes, por su parte, han dicho que la violencia fue provocada por disturbios y actos terroristas supuestamente orquestados por potencias externas, una lectura que ha sido criticada por la comunidad internacional y por organizaciones de derechos humanos.

Ayer, Trump afirmó, supuestamente, que la cifra de víctimas alcanzaba 32.000 y sostuvo que las autoridades iraníes iban a ejecutar a 837 manifestantes, una versión que Irán ha negado. El mandatario estadounidense también indicó que podría considerar una acción militar limitada para presionar a Irán en la negociación nuclear. "Iban a ejecutar a 837 personas y, si llegaran a hacerlo, serían atacados inmediatamente", añadió, en referencia a sus advertencias; estas afirmaciones no han sido corroboradas por terceros.

El jueves, Trump fijó un plazo de diez días para decidir si interviene militarmente en Irán o no. EE.UU. ha acelerado su despliegue militar en Oriente Medio, ante lo que Irán ha informado que volverá a la mesa de negociaciones nucleares en los próximos días, tras dos rondas de conversaciones.

Por su parte, Irán ha descartado las demandas estadounidenses de enriquecimiento cero y de limitar su programa de misiles balísticos, pero ha indicado que podría reducir el nivel de enriquecimiento de uranio a cambio del levantamiento de sanciones.

A lo largo de los años, la historia iraní de protestas ha sido un componente crucial de la tensión regional: desde la Primavera Verde de 2009 hasta las movilizaciones de 2019 y 2020, y los episodios recientes, el debate sobre cifras, derechos humanos y estabilidad política ha marcado la evolución de la relación entre Teherán y las potencias externas.