Este sábado ha entrado en servicio la variante soterrada del Topo entre Altza y Errenteria, con el primer tren a las 7:12. La consejera Susana García Chueca ha confirmado que el viaducto de 1912 será desmantelado, cumpliendo un compromiso histórico.
Este sábado ha amanecido con una noticia que muchos esperaban desde hace años: el Topo, ese tren que conecta San Sebastián con la frontera francesa, ya circula por su nueva variante soterrada entre Altza y Errenteria.
A las 7:12 de la mañana, el primer convoy partió desde la nueva estación de Pasai Antxo dirección Amara, y según la consejera de Movilidad Sostenible, Susana García Chueca, todo ha ido “con normalidad y buen ritmo”.
Pero lo que hace realmente histórico este día es lo que ocurre con el viejo viaducto de 1912. Desde hoy, ningún tren volverá a pasar por esa estructura metálica que partía en dos el barrio de Pasai Antxo. La consejera lo dejó claro: “Hoy es un día histórico porque por el viaducto de 1912 no pasarán trenes por primera vez y no lo harán nunca más”.
Y es que la entrada en servicio de esta variante de dos kilómetros permite por fin cumplir la promesa de derribar ese viaducto, algo que los vecinos llevaban décadas reclamando.
Los trabajos no se han hecho solos. Durante la noche del viernes, los equipos de Euskal Trenbide Sarea (la empresa pública encargada de las infraestructuras ferroviarias) conectaron las nuevas vías de la variante con las que ya existían en el barrio de Galtzaraborda.
Además, se realizaron las últimas comprobaciones de señalización y comunicaciones para que todo estuviera listo al amanecer. La consejera ha querido agradecer el trabajo de todos los profesionales que han participado en la obra desde que empezó a principios de 2022, así como al equipo de Euskotren, que ha formado a 150 maquinistas para manejar las nuevas frecuencias.
Y hablando de frecuencias, el cambio es notable. Antes, en días laborables pasaban 136 trenes; ahora serán 274. Y la espera se reduce de 15 a 7,5 minutos. Todo un alivio para los miles de usuarios que a diario utilizan este servicio. La nueva estación de Pasai Antxo, soterrada, sustituye a la antigua que estaba sobre el viaducto, y ha despertado la curiosidad de los ciudadanos, que ya se han acercado a conocerla.
Pero esta historia no empieza hoy. El Topo, también conocido como la línea E2 de Euskotren, tiene más de un siglo de historia. La conexión entre San Sebastián y la frontera francesa se inauguró en 1912, precisamente con el famoso viaducto de Pasai Antxo como una de sus obras más emblemáticas.
Durante décadas, el tren ha sido el eje vertebrador de la comarca, pero el paso del tiempo y el aumento del tráfico hicieron necesaria una modernización.
La variante soterrada es el primer paso de un plan más ambicioso que incluye la renovación de todo el trazado y la eliminación de pasos a nivel.
Para el Ayuntamiento de Errenteria y los vecinos de Pasai Antxo, el desmantelamiento del viaducto es una vieja reivindicación. El viaducto no solo dividía el barrio, sino que generaba ruido y barreras visuales. Ahora, con el soterramiento, se abre la posibilidad de unir las dos partes del barrio y ganar espacio público. La consejera ha avanzado que “pronto avanzaremos en el desmantelamiento”, aunque no ha dado fechas concretas.
En resumen, un sábado histórico para el transporte en Gipuzkoa. El Topo avanza hacia el futuro dejando atrás una estructura centenaria, y los viajeros notarán la diferencia desde el primer día. Queda por ver cómo evolucionará el servicio y cuándo caerá definitivamente el viejo viaducto, pero lo que está claro es que hoy se ha escrito una página importante en la historia del ferrocarril vasco.