El Gobierno Vasco anuncia la creación de un grupo de trabajo profesional para analizar el cambio de paradigma en las guardias médicas y presenta una propuesta de acuerdo con los sindicatos que incluye mejoras en retribuciones y descansos.

El sistema de guardias médicas en Euskadi está a punto de dar un giro importante. El Gobierno Vasco, a través del Departamento de Salud y Osakidetza, ha anunciado la creación de un grupo de trabajo formado por profesionales sanitarios para analizar los cambios sociales y asistenciales que han llevado a considerar que el modelo actual de guardias debe evolucionar.

"Estamos ante un cambio de paradigma", ha reconocido el consejero de Salud, Alberto Martínez, quien ha explicado que las nuevas generaciones de médicos tienen necesidades distintas y que el sistema actual, que viene de décadas atrás, ya no responde a la realidad.

La noticia llega después de meses de reuniones bilaterales con el Sindicato Médico de Euskadi (SME), que ha sido el principal interlocutor en esta negociación.

El próximo lunes 20 de julio, el departamento presentará una propuesta de acuerdo en la mesa sectorial de sanidad, que espera contar con el respaldo de los sindicatos.

La propuesta incluye medidas concretas para mejorar las condiciones de trabajo del personal médico y facultativo especialista, con especial atención a las guardias, que son una de las principales fuentes de conflicto.

Entre las mejoras que se barajan, destacan la revisión del modelo de guardias, un sistema de libranza más adecuado y una subida progresiva de las retribuciones por este tipo de actividad.

El objetivo es aliviar algunos de los puntos que más tensión han generado entre los médicos, que llevan tiempo pidiendo un cambio en la organización del trabajo sanitario.

Pero esta reforma no surge de la nada. El conflicto por las guardias médicas no es nuevo. En los últimos años, se han vivido protestas y paros en varios puntos de España para reclamar una mejora de las condiciones. En Euskadi, el debate ha sido especialmente intenso, con movilizaciones del SME y otros colectivos. El Gobierno Vasco, sin embargo, ha optado por una vía propia de diálogo, ajena a las negociaciones estatales, para intentar llegar a un acuerdo antes de que el conflicto se agrave.

El grupo de trabajo anunciado estará formado por médicos y otros profesionales del sistema sanitario, y tendrá la misión de analizar todo el contexto: desde la carga asistencial hasta las demandas de conciliación, pasando por la organización de los servicios.

Se espera que en los próximos meses emita un diagnóstico y proponga un modelo de futuro en el que las guardias se conciban de otra manera, con más flexibilidad y adaptación a los nuevos tiempos.

El consejero Martínez ha querido dejar claro que la puerta está abierta a negociar todos los aspectos que preocupan a los médicos, y ha instado a los sindicatos a seguir trabajando juntos para alcanzar un principio de acuerdo.

"Queremos un modelo que dé respuesta a las necesidades de las nuevas generaciones y que, a la vez, garantice la calidad asistencial", ha afirmado.

La propuesta que se llevará al próximo lunes es solo el primer paso. Si se aprueba, supondría un avance significativo en la mejora de las condiciones laborales de los médicos vascos y sentaría las bases de un nuevo sistema de guardias más humano y eficiente.

Habrá que esperar a ver cómo evolucionan las negociaciones y si el grupo de trabajo logra diseñar un modelo que convenza a todos.

En cualquier caso, lo que está claro es que el modelo de guardias en Euskadi tiene los días contados. El cambio de paradigma es inevitable, y el Gobierno Vasco ha decidido ponerse al frente para que la transición sea ordenada y consensuada. La pelota está ahora en el tejado de los sindicatos, que tendrán que valorar si la oferta es suficiente o si hay que seguir apretando.