La Consejería de Salud y Osakidetza activan medidas extraordinarias para evitar que las listas de espera se disparen durante la huelga de médicos, derivando a pacientes a centros concertados y reforzando el diagnóstico por imagen.
En Euskadi, 1.721 personas que llevaban esperando más de 150 días para una intervención quirúrgica han decidido ser intervenidas en centros concertados, como vía para aliviar la lista de espera ante una situación de huelga de médicos.
Desde diciembre, cuando arrancaron las jornadas de huelga de médicos contra el Estatuto Marco del Ministerio de Sanidad, la demora media para una intervención quirúrgica ha aumentado en 20 días y se sitúa en 77,4 días.
Osakidetza ha explicado que estas medidas buscan garantizar que, incluso en circunstancias complicadas, nadie se quede sin atención y que las operaciones no se paralicen del todo.
Por otro lado, la actividad en resonancias magnéticas, una prueba clave especialmente en oncología y cardiología, ha mostrado una reducción del 19% en los últimos seis meses, lo que indica una caída sostenida en los tiempos de espera para estas pruebas críticas.
Osakidetza ha logrado contener el aumento de los tiempos de espera de una intervención quirúrgica a pesar de haber encadenado cuatro semanas de huelga estatal de médicos desde el pasado mes de diciembre en protesta por el Estatuto Marco.
El plan de choque puesto en marcha por Osakidetza y la derivación a centros concertados de pacientes para garantizar, en la medida de lo posible, que la espera no supere los 6 meses y que se derivan desde los 150 días, y que hasta la fecha se cifra en 1.721 personas, ha favorecido que las listas no se desborden en exceso. Aun así, el tiempo medio de espera ha aumentado en 20 días desde finales de noviembre pasado, aunque Euskadi sigue siendo una de las comunidades autónomas con mejores datos en tiempos de espera.
Estos son datos que se extraen del último balance semestral de Osakidetza, que recoge la situación de listas de espera desde el 30 de noviembre de 2025 hasta el 23 de mayo de 2026, coincidiendo precisamente con la última jornada de huelga celebrada por los y las médicos en el marco del conflicto laboral que mantienen con la ministra de Sanidad, Mónica García, por el Estatuto Marco.
En este periodo, el número de pacientes en lista de espera quirúrgica ha pasado de 24.103 a 28.672 personas, con una demora media que aumenta desde los 54,19 días de espera, a los 77,40 días. La demora media hace un año, en mayo de 2025, era de 56,61 días.
Cabe recordar que Osakidetza puso en marcha hace dos años, en julio de 2024, un plan de choque que logró reducir significativamente los tiempos de espera, volviendo a cifras previas a la pandemia.
Dicho plan ponía el foco en áreas que requieren una intervención primaria, prestando especial atención a las y los pacientes con demoras superiores a 180 días.
Desde su aplicación, Osakidetza logró reducir las demoras de la lista quirúrgica por debajo de los 60 días, por lo que partía de una situación favorable hasta la convocatoria de huelga estatal de médicos.
En este sentido, y con el fin de tratar de reducir el impacto, el Departamento de Salud y Osakidetza han activado medidas extraordinarias, que están teniendo resultados favorables.
Así, desde abril, un total de 1.721 personas que llevaban esperando una intervención más de 150 días, han confirmado su derivación a un centro concertado. Osakidetza recuerda que la prioridad es garantizar la seguridad y la atención de los y las pacientes, poniendo a su disposición todas las opciones disponibles.
Datos de listas de espera
La situación de listas de espera en mayo de 2026 recoge, además, que en el ámbito de las consultas hospitalarias el tiempo medio de asistencia es de 74,80 días, frente a los 56,54 días de espera media que había a finales de noviembre.
Por servicio, Traumatología y Oftalmología son las especialidades que acumulan más tiempo de espera, mientras que no hay espera en pacientes oncológicos ni de cirugía cardíaca, y la espera es mínima en servicios como Medicina Nuclear o Radiodiagnóstico.
Las pruebas complementarias también reflejan el impacto del conflicto laboral. La espera media es de 63,74 días, frente a los 42,23 de espera media que había a finales de noviembre. En este sentido, cabe destacar que no todas las pruebas se han visto afectadas de la misma manera, ya que, por ejemplo, el acceso a las resonancias magnéticas se ha visto reducido en un 19% en los últimos seis meses.
Reducción del 19% en listas de espera de resonancias magnéticas
En este sentido, Osakidetza ha reducido en los últimos seis meses en 7.569 personas la lista de espera para acceder a una resonancia magnética, lo que supone una disminución cercana al 19% y evidencia el impacto directo del refuerzo de la actividad diagnóstica en el sistema público de salud.
En septiembre de 2025, un total de 40.506 pacientes se encontraban en lista de espera para esta prueba, frente a los 32.937 registrados en marzo de 2026. Esta evolución responde al esfuerzo realizado para optimizar el uso de los equipos disponibles, incrementar la actividad asistencial y mejorar la organización de los recursos diagnósticos.
La reducción se ha producido en los tres territorios históricos, siendo especialmente significativa en Gipuzkoa. En marzo de 2026, la lista de espera se sitúa en 11.624 pacientes en Gipuzkoa (1.937 por máquina), 16.011 en Bizkaia (2.001 por máquina) y 5.302 en Araba (1.060 por máquina). Seis meses antes, en septiembre de 2025, los datos eran de 14.913 pacientes en Gipuzkoa (2.486 por máquina), 18.132 en Bizkaia (2.267 por máquina) y 7.461 en Araba (1.492 por máquina), lo que refleja una reducción generalizada de la presión asistencial.
Este descenso tiene un impacto directo en la atención a las y los pacientes, al permitir un acceso más ágil a las pruebas diagnósticas y acelerar los procesos clínicos, mejorando así la calidad de la atención sanitaria.
Refuerzo de la capacidad diagnóstica con nuevos equipos
Esta tendencia de mejora se verá reforzada, además, con la incorporación de nuevas resonancias magnéticas de última generación.
En Gipuzkoa, la entrada en funcionamiento ya en junio de dos nuevos equipos en el Hospital Universitario de Donostia permitirá seguir reduciendo las demoras y aumentar la capacidad diagnóstica.
En total, Osakidetza incorporará cuatro nuevas resonancias magnéticas gracias a una inversión de 5,5 millones de euros. Dos de ellas operativas en junio en la OSI Donostialdea y las otras dos se instalarán en la OSI Ezkerraldea-Enkarterri-Cruces: una en el Hospital Universitario Cruces, cuya puesta en marcha está prevista para otoño tras la finalización de las obras, y otra en su red de Atención Primaria, cuya ubicación se concretará próximamente.
Estos equipos, de última generación, permitirán realizar exploraciones con mayor precisión y rapidez, reduciendo el tiempo de cada prueba y aumentando el número de pacientes atendidos.
Su incorporación forma parte del Programa de Infraestructuras y Equipamientos Sanitarios 2025-2032 y se alinea con las líneas estratégicas del Pacto Vasco de Salud, especialmente en lo relativo al refuerzo de infraestructuras y la apuesta por la innovación tecnológica.
Con este conjunto de medidas, Osakidetza continúa avanzando en la modernización de su parque tecnológico y en la mejora continua de la atención, con el objetivo de ofrecer un sistema sanitario público más ágil, eficiente y centrado en las personas.
Responsabilidad del Ministerio de Sanidad
Con este balance semestral, el Departamento de Salud y Osakidetza recuerdan que la reducción de las listas de espera, con el plan de choque puesto en marcha en 2024, y la mejora continua no son objetivos aislados, sino compromisos estructurales que se establecen en el Pacto Vasco de Salud, con una hoja de ruta marcada para garantizar una sanidad pública de calidad, universal y sostenible.
En este sentido, y para evitar que el esfuerzo conjunto realizado no dé los frutos esperados y continúe aumentando las listas de espera ante la previsión de nuevas jornadas de huelga, el Departamento de Salud y Osakidetza instan al Ministerio de Sanidad a que explore todas las vías posibles para que Euskadi pueda ejercer plenamente las funciones necesarias en defensa de la atención sanitaria de la ciudadanía.